Hostigamiento en Jamundí: estudiantes vivieron minutos de terror durante ataque armado en Potrerito
El miedo se apoderó de las aulas rurales
Una tarde que debía transcurrir entre clases y risas terminó convertida en una escena de pánico. Estudiantes y docentes de la Institución Educativa Alfonso López Pumarejo, en el corregimiento de Potrerito (Jamundí), quedaron en medio de un hostigamiento en Jamundí contra la subestación de Policía, registrado en la tarde del martes 11 de noviembre.
Según el reporte oficial, hombres armados dispararon desde la zona boscosa cercana, generando minutos de tensión mientras las autoridades activaban el plan de respuesta. Este ataque armado en Potrerito reaviva la preocupación por la seguridad en la zona rural del Valle del Cauca.

Autoridades activaron el plan defensa
El hecho fue confirmado por la Alcaldía de Jamundí, que informó que no hubo personas heridas, aunque sí un fuerte pánico colectivo. Ante la emergencia, la administración municipal activó el plan defensa y ordenó el refuerzo de seguridad con presencia del Ejército Nacional, la Policía y la Fuerza Aérea, que sobrevoló la zona rural para garantizar la calma.
“La situación fue controlada y no se reportan lesionados”, indicó el gobierno local, que pidió a la ciudadanía mantener la calma y atender solo los comunicados oficiales. Las instituciones educativas permanecieron bajo monitoreo permanente tras el hostigamiento en Jamundí.

Una comunidad educativa que resistió en silencio
Durante los minutos de mayor tensión, los estudiantes de Jamundí permanecieron resguardados dentro de las aulas, mientras los docentes trataban de calmarlos. Algunos menores lloraban, otros se abrazaban en silencio. El temor a ser confundidos con uniformados hizo que nadie se moviera hasta que cesaron los disparos.
Aunque el ataque no dejó víctimas, sí evidenció el riesgo constante que enfrentan las comunidades rurales del municipio, donde la violencia rural en el Valle del Cauca interrumpe la vida escolar, laboral y familiar.

Jamundí: entre la resistencia y la presión armada
Este nuevo hostigamiento en Jamundí se suma a una cadena de hechos violentos ocurridos en los últimos meses en corregimientos como Robles, donde se han reportado ataques con drones y artefactos explosivos. En estos sectores, la Fuerza Pública mantiene operaciones para recuperar el control de corredores estratégicos hacia el Pacífico.
De acuerdo con el analista de seguridad Stuart León, la ruralidad de Jamundí enfrenta una creciente presión por parte de grupos armados que buscan dominar rutas de movilidad y narcotráfico. “La construcción del Batallón de Alta Montaña es clave para mantener presencia estatal, pero debe acompañarse de inversión social e institucional”, advirtió el experto.
Mientras los niños retoman las clases y los padres buscan tranquilidad, el eco de las detonaciones aún resuena en Potrerito. La comunidad sabe que la verdadera paz llegará cuando la guerra deje de tocar la puerta de sus escuelas.
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