Comunidades indígenas inician conmemoración del primer año del derribamiento de la estatua de Sebastián de Belalcázar

Hoy 16 de septiembre se cumple un año de uno de los hechos que más polémica ha generado en la ciudad de Popayán.
Hace un año un grupo de indígenas Misak subió a la cima del morro de Tulcán y con cuerdas derribaron la estatua de Sebastián de Belalcázar, fundador de la ciudad.
El acto fue cometido como un gesto de reivindicación frente a los abusos y vejámenes cometidos durante y después de la colonización española.
Este acto generó gran polémica en la ciudad y aún se sigue discutiendo sobre la actuación de las comunidades indígenas.
Para muchos el acto fue irrespetuoso con la ciudad, su historia y arraigo de su gente, mientras que para otros fue justo y un símbolo de rebeldía y de reivindicación.
Hoy un año después las comunidades volvieron a subir al morro a conmemorar el primer aniversario de este hecho
