Una operación de inteligencia militar frustró y logró la incautación de explosivos en uno de los más grandes planes de ataque atribuidos a los Comandos de Frontera. De un grupo armado residual vinculado al narcotráfico y con fuerte presencia en la zona limítrofe entre Colombia y Ecuador.
Las tropas de la Tercera División del Ejército Nacional localizaron un depósito clandestino en zona urbana de Ipiales, Nariño, donde se ocultaban 3,8 toneladas de explosivos.
Capacidad para fabricar 38.000 minas antipersonal
Dentro del inmueble, que pasaba desapercibido en medio de una zona residencial, hallaron:
- 31.000 metros de mecha de seguridad
- 19.000 detonadores
- 800 kilogramos de mezcla explosiva industrial
- más de 2.500 kilogramos de emulsión explosiva
- 3.500 metros de cordón detonante
Según cálculos de las autoridades, este arsenal tenía la capacidad para fabricar hasta 38.000 minas antipersonal.
El material lo destinaban para ataques contra la población civil y miembros de la Fuerza Pública, en medio de disputas territoriales por el control de rutas de narcotráfico y actividades de minería ilegal.
En zona urbana de Ipiales, Nariño, tropas del @COL_EJERCITO hallaron un depósito ilegal con 3,8 toneladas de explosivos que pertenecerían a los Comandos de Frontera.
Con esta operación logramos:
✅38.000 minas antipersonal que no se fabricaron.
✅Cerca de tres millones de… pic.twitter.com/AM3sEttEZs— Mindefensa (@mindefensa) June 26, 2025
Ipiales, en la mira de estructuras armadas
El hallazgo pone en evidencia el nivel de riesgo que enfrenta el suroccidente del país, especialmente municipios como Ipiales, que sirven como corredores estratégicos para la movilidad armada, el tráfico de armas y droga hacia Ecuador y el Pacífico.
El brigadier general Federico Mejía, comandante de la Tercera División, aseguró que esta acción se dio gracias a un trabajo conjunto de inteligencia que permitió detectar el inmueble antes de que los explosivos fueran activados o trasladados.
Material destruido por expertos antiexplosivos
Los explosivos los destruyeron en el lugar por personal del Grupo MARTE, cumpliendo todos los protocolos técnicos de seguridad. Las autoridades señalaron que continúan las investigaciones para identificar y judicializar a los responsables de esta bodega y de la operación logística detrás del cargamento.
Este golpe se suma a las recientes acciones contra las disidencias que operan en la frontera suroccidental. Además, refuerza la alerta sobre la persistente amenaza que representa el grupo Comandos de Frontera en la región.
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