Más de 500 indígenas Misak en Bogotá exigirán soluciones por crisis territorial en el Cauca
La tensión territorial en el Cauca volvió a trasladarse a Bogotá. Más de 500 integrantes del pueblo Misak salieron desde el resguardo La María de Piendamó hacia la capital del país para exigirle al Gobierno Nacional garantías de seguridad, cumplimiento de acuerdos y soluciones frente al conflicto por tierras que hoy mantiene enfrentadas a comunidades indígenas en varias zonas del departamento.
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La movilización comenzó desde las 6:00 de la tarde del domingo 10 de mayo en 11 buses tipo escalera, según confirmó el secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, quien pidió al Ministerio del Interior coordinar de manera urgente espacios de diálogo antes de la llegada de la comunidad indígena.
“Según su propia versión, vienen nuevamente a reclamarle al Gobierno Nacional garantías en sus territorios”, señaló el funcionario.
Aunque desde Bogotá la preocupación gira alrededor del orden público y las posibles afectaciones en la capital, en el Cauca la movilización tiene un trasfondo mucho más profundo: una disputa territorial que se ha agravado durante los últimos meses y que mantiene en alerta a comunidades indígenas de municipios como Silvia, Jambaló y Piendamó.
Desde las 6:00 de la tarde de hoy domingo se inició un desplazamiento hacia Bogotá de 11 buses tipo escalera con aproximadamente 500 indígenas del resguardo La María de Piendamó (Cauca), pertenecientes al pueblo Misak.
Según su propia versión, vienen nuevamente a reclamarle al…
— Gustavo Quintero Ardila (@GAquinteroA) May 11, 2026
El conflicto territorial que hoy tiene en tensión al Cauca
La comunidad Misak denuncia que decisiones recientes de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) habrían entregado o reconocido territorios ancestrales a otros cabildos indígenas, especialmente comunidades Nasa vinculadas al CRIC.
Según líderes indígenas y organizaciones del territorio, esto provocó confrontaciones, bloqueos viales y ocupaciones en diferentes puntos del norte y oriente caucano.
En Silvia y Jambaló incluso se reportaron cierres de vías y enfrentamientos entre comuneros durante las últimas semanas, mientras familias Misak denunciaban presuntos desplazamientos y ocupaciones dentro de territorios que consideran ancestrales.
La situación escaló hasta Bogotá el pasado mes de abril, cuando cientos de indígenas Misak llegaron al centro de la capital para exigir respuestas directas del Gobierno Nacional.
Las protestas anteriores aumentaron la tensión con el Gobierno
La nueva movilización ocurre apenas semanas después de las fuertes protestas registradas frente al Ministerio del Interior y la Cancillería, donde comunidades indígenas intentaron presionar la instalación de mesas de negociación.
Durante esas jornadas hubo momentos críticos. Manifestantes ingresaron a sedes oficiales y varios funcionarios permanecieron retenidos durante horas dentro de edificios gubernamentales en medio de la protesta.
Las autoridades distritales denunciaron además que durante las manifestaciones había presencia de menores de edad y mujeres gestantes en zonas de confrontación, hecho que generó controversia nacional.
Tras esos hechos, el Gobierno anunció mesas de diálogo y una “ruta institucional” para atender la crisis territorial del pueblo Misak, pero las comunidades aseguran que no existen avances reales ni garantías suficientes en el Cauca.
El Cauca sigue esperando soluciones de fondo
Para analistas y líderes regionales, el problema va mucho más allá de una protesta en Bogotá. La crisis evidencia las dificultades históricas sobre acceso a la tierra, delimitación territorial y cumplimiento de acuerdos con pueblos indígenas en el Cauca.
Además, el conflicto ocurre en un momento delicado para el departamento, donde persisten disputas territoriales, presencia de grupos armados ilegales y tensiones entre comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes.
Mientras tanto, las autoridades bogotanas preparan operativos de acompañamiento institucional para la llegada de los indigenas Misak, aunque hasta ahora no se ha confirmado en qué puntos permanecerán ni cuánto tiempo durará la movilización.
Lo cierto es que el conflicto indígena caucano vuelve nuevamente al escenario nacional, en medio de reclamos que siguen sin resolverse y que hoy tienen a cientos de comuneros viajando desde el suroccidente colombiano hasta la capital del país para exigir respuestas.
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