Inseguridad en la vía Panamericana: dos transportadores y un exfutbolista se salvan de morir en una carretera sin controles
Retenes ilegales y ausencia de fuerza pública agravan la violencia en el Cauca
La inseguridad en la vía Panamericana volvió a quedar en evidencia tras dos graves episodios registrados en menos de 48 horas, en medio de un corredor vial estratégico que hoy carece de controles efectivos de la fuerza pública. Transportadores, artistas y deportistas han terminado en poder de grupos armados ilegales que instalan retenes sin resistencia institucional, aumentando la violencia en el Cauca y el riesgo para miles de viajeros.
El primer caso ocurrió en el sector de Río Blanco, tramo Popayán–Cali, donde un transportador y su ayudante fueron interceptados por doce delincuentes que ejecutaban un retén ilegal en la Panamericana. Los hombres fueron golpeados con las cachas de pistolas y fusiles, despojados de sus pertenencias y luego trasladados a la fuerza a un vehículo donde continuaron siendo torturados.

Víctima muestra las lesiones atendidas tras el retén ilegal en la vía Panamericana.
Las víctimas fueron amarradas de pies y manos y, según contaron sus familiares, los agresores ordenaron asesinarlas cuando comprobaron que el camión no tenía GPS ni mercancía. La decisión cambió por la intervención de un ciudadano extranjero —presuntamente venezolano— que se negó a ejecutar a los trabajadores al considerar que “eran solo personas humildes”. Ese gesto les salvó la vida. Finalmente, los delincuentes huyeron hacia Timbío y abandonaron a los dos hombres en zona boscosa de La Rejoya.
Heridos y desorientados, lograron llegar hasta la variante de Popayán, donde fueron auxiliados por la Policía y posteriormente atendidos en un centro asistencial. Este caso se suma a otros asaltos en la Panamericana que han puesto en evidencia el deterioro de la seguridad regional y la falta de controles permanentes.

Ray Vanegas también fue retenido en un retén ilegal
La misma noche, el exjugador del Deportivo Pasto, Ray Vanegas, fue víctima de otro secuestro en la vía Panamericana entre Remolino y Mojarras, en el sur del Cauca. Un grupo armado ilegal instaló un retén, lo retuvo durante varias horas y finalmente lo despojó de su camioneta. Patrullas del Ejército y la Policía lo hallaron más tarde, varado en la carretera.
Estos hechos se suman al secuestro del cantante Miguel Ayala y su mánager, ocurrido semanas antes en la misma vía, donde fueron retenidos, encadenados y mantenidos en un cambuche en zona rural del departamento. El Gaula logró rescatarlos en una operación helicoportada, evidenciando nuevamente la presencia de estructuras que operan mediante outsourcing criminal entre delincuencia común y disidencias Farc Cauca.

Un corredor estratégico sin presencia estatal
Aunque la inseguridad en la vía Panamericana es hoy uno de los principales reclamos ciudadanos, la zona carece de retenes oficiales permanentes. Los viajeros reportan que los únicos puestos visibles son los instalados por grupos armados ilegales, situación que alimenta la percepción de desprotección y expone a la población a graves riesgos.
Autoridades regionales han anunciado el refuerzo de operativos, pero las denuncias de la ciudadanía y de las propias víctimas apuntan a un panorama preocupante: una carretera internacional donde criminales actúan con libertad, sin una presencia estatal capaz de evitar nuevos secuestros, robos y hechos violentos.
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