Intento de asesinato a Noboa: Ecuador en su punto más tenso desde la guerra contra el narco
Un ataque directo contra el presidente en medio de la crisis social
El intento de asesinato a Noboa ha sacudido a todo Ecuador y encendido las alarmas sobre el deterioro de la seguridad nacional. El presidente Daniel Noboa salió ileso del atentado ocurrido este martes 7 de octubre de 2025, cuando su caravana fue atacada por un grupo de unas 500 personas en el municipio de El Tambo, provincia de Cañar, en medio de una oleada de movilizaciones nacionales.
Según la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, el vehículo presidencial presenta impactos de bala y signos de haber sido apedreado. Las autoridades ecuatorianas confirmaron la captura de cinco personas y anunciaron una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado por los delitos de intento de asesinato y terrorismo.
A pesar del atentado, Noboa continuó su agenda y participó en la entrega de obras de agua y alcantarillado por más de 6 millones de dólares, beneficiando a unas 26.000 personas.

16 días de protestas y un país dividido
El intento de asesinato a Noboa ocurrió en el día 16 de las protestas convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), tras la eliminación del subsidio al diésel, medida que elevó el precio del galón de 1,80 a 2,80 dólares.
Mientras el Gobierno atribuye los hechos violentos a “células criminales infiltradas”, la Conaie denuncia una “brutal acción policial y militar” contra manifestantes pacíficos y comunidades indígenas.
El país vive una profunda crisis en Ecuador, con bloqueos, enfrentamientos y denuncias de abusos de autoridad. Noboa enfrenta así el reto más fuerte de su mandato, marcado por la polarización social y la presión económica.

Ecuador bajo tensión y la guerra contra el narco
El atentado contra el presidente refleja el punto más crítico desde el inicio de la guerra contra el narco, una estrategia impulsada por Daniel Noboa para recuperar el control del territorio frente al avance del crimen organizado.
Cinco provincias permanecen bajo estado de excepción, y las fuerzas militares han intensificado los operativos para contener la violencia que se ha extendido desde las cárceles hasta las calles.
“Esto no va a quedar en la impunidad. Ecuador dice sí a la paz, sí al trabajo”, advirtió la ministra Manzano, mientras el presidente mantiene su promesa de “no ceder ante los desestabilizadores”.
El intento de asesinato a Noboa simboliza el momento más tenso para la democracia ecuatoriana, entre la violencia política y la incertidumbre social.
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