Joven trans asesinada en Quilichao causa dolor e indignación
El asesinato de una joven trans asesinada en Santander de Quilichao, Cauca, ha generado una profunda conmoción entre la comunidad LGBTIQ+. El hecho, ocurrido en la madrugada del 19 de marzo, revive el debate sobre la violencia LGBTIQ+ en Colombia y la falta de garantías para esta población.
Un crimen que sacude a la comunidad LGBTIQ+
El caso de la joven trans asesinada en Quilichao quedó al descubierto en el barrio Morales Duque, donde fue hallado el cuerpo sin vida de Jorge Tróchez, conocido como “Vaiolet”, un joven transformista reconocido en el sector.
De acuerdo con información preliminar, la víctima presentaba una herida con arma cortopunzante en el pecho, a la altura del corazón, lo que habría provocado su muerte de manera inmediata. En un primer momento no fue identificado, ya que no portaba documentos, pero horas después líderes sociales confirmaron su identidad.

El cuerpo fue trasladado a Medicina Legal con apoyo de la comunidad, mientras avanzan las investigaciones por este crimen contra mujer trans en Cauca.
Dolor, indignación y exigencia de justicia
El caso de la joven trans asesinada ha generado una fuerte reacción de colectivos sociales y organizaciones defensoras de derechos humanos, que rechazan el hecho y exigen una investigación rápida y efectiva.
La comunidad LGBTIQ+ ha manifestado su dolor ante lo que consideran un nuevo episodio de violencia contra poblaciones vulnerables, y ha pedido garantías reales de protección, así como acciones contundentes para evitar que estos hechos se repitan.
Familiares, vecinos y allegados recuerdan a la víctima como una persona cercana y reconocida en su entorno, lo que ha intensificado la tristeza colectiva en el municipio.
Un contexto de violencia que preocupa
El caso de la joven trans asesinada en Quilichao no es un hecho aislado. Según reportes locales, en los últimos días se han registrado al menos tres homicidios en el municipio, lo que ha incrementado el temor entre los habitantes.
Entre los casos recientes se encuentran el asesinato de un domiciliario identificado como Camilo Andrés Ipia, de 33 años, y el homicidio de Yorlady Liliana Flórez Pantoja, de 25 años.
Esta seguidilla de hechos violentos ha encendido las alertas en la comunidad, que pide mayor presencia institucional y acciones urgentes para recuperar la seguridad.

Un llamado a no guardar silencio
Más allá de las cifras, el caso de la joven trans asesinada deja una herida abierta en la sociedad. Organizaciones sociales insisten en que no se trata de un hecho aislado, sino de una problemática estructural relacionada con la violencia LGBTIQ+ en Colombia.
Mientras avanzan las investigaciones, la comunidad y la ciudadanía coinciden en un mensaje claro: no normalizar la violencia y exigir justicia.
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