En medio de la III Mesa Nacional de Deforestación, la Procuraduría General de la Nación ha lanzado una alerta crítica sobre la situación de deforestación en la Amazonía colombiana. Este alarmante fenómeno, alimentado por actividades como el acaparamiento de tierras, la ganadería irresponsable, la construcción de vías ilegales y la minería ilegal, está poniendo en peligro no solo la biodiversidad del país sino también el suministro de agua.
Situación compleja
La procuradora Margarita Cabello ha subrayado la gravedad de la situación, destacando que la presencia de grupos armados en la región agrava aún más el problema. Además, ha hecho un llamado contundente para que la búsqueda de la paz total no se realice a expensas de la naturaleza.
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Ganadería y vías ilegales
La ganadería extensiva ha sido identificada como el principal uso de las tierras deforestadas, con más de un millón de cabezas de ganado ingresando a municipios cercanos a áreas protegidas. Asimismo, la construcción de vías ilegales está facilitando actividades ilícitas como el transporte ilegal de madera y la colonización de territorios deforestados.
La pérdida de funcionalidad de grandes extensiones de bosque en la Amazonía plantea un riesgo significativo para la provisión de agua en Colombia. La procuradora Cabello ha destacado que ciudades importantes como Bogotá dependen en gran medida del flujo de agua proveniente de la Amazonía.
Llamado a la acción antes de la COP 16
Ante la inminente COP 16 del Convenio de Biodiversidad, la Procuraduría hace un llamado urgente al Gobierno para que tome medidas decisivas contra la deforestación en la Amazonía. La biodiversidad y el suministro de agua del país están en juego, y es crucial actuar con determinación.
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