La búsqueda de agua en la Luna ha cobrado una renovada importancia en los últimos años, impulsada por la creciente ambición de la Nasa de establecer una presencia humana sostenible en el satélite natural de la Tierra.
Con el objetivo de utilizar el agua lunar como recurso para combustible y oxígeno en futuras misiones espaciales, agencias como la NASA y otras entidades internacionales han lanzado diversas misiones para explorar y mapear los posibles recursos hídricos en la Luna.
Posible presencia de agua en la Luna
Aunque aún no existen pruebas concluyentes sobre la presencia de agua líquida bajo la superficie lunar, recientes estudios sugieren que podría haber grandes cantidades de hielo en los cráteres polares, especialmente en aquellas zonas permanentemente sombreadas, conocidas como “trampas frías”.
Estos cráteres, donde las temperaturas permanecen extremadamente bajas, podrían ser la clave para acceder a reservas de agua en estado sólido.
Un estudio reciente indica que la cantidad de hielo en los primeros metros bajo la superficie lunar podría superar incluso las estimaciones previas, revelando que el hielo subsuperficial podría ser mucho más abundante que el que se encuentra en la superficie.
Además, se ha identificado agua en la superficie iluminada de la Luna, pero en cantidades mucho menores y en formas que no son líquidas, como hidroxilo o agua ligada a minerales. La llegada de meteoritos también podría estar liberando moléculas de agua desde capas hidratadas situadas justo debajo de la superficie lunar.
Nuestro observatorio @SOFIATelescope ha detectado por primera vez agua en el lado de la Luna iluminado por el Sol. Esto indica que el agua podría estar distribuida por toda la superficie lunar, no solo en lugares fríos y en la sombra.
Aprende más 👉 https://t.co/5rQlu5wFZ6 pic.twitter.com/bsY4pDb1IH— NASA en español (@NASA_es) October 26, 2020
Descubrimientos recientes
La NASA ha confirmado que la Luna posee más agua de lo que se pensaba inicialmente. En especial, los cráteres polares, particularmente aquellos con sombra permanente, almacenan grandes cantidades de hielo de agua.
Estos depósitos de agua podrían ser cruciales para el futuro de la exploración espacial, ya que podrían utilizarse para producir hidrógeno y oxígeno, elementos esenciales para la propulsión de cohetes y la respiración humana en misiones de larga duración.
En 2023, la NASA reveló el hallazgo de una reserva de hielo cerca del polo norte lunar, estimada en 600 millones de toneladas métricas de agua. Este descubrimiento abre la puerta a futuras exploraciones y podría facilitar el establecimiento de bases lunares autosuficientes.
La misión Lunar Trailblazer, lanzada recientemente, tiene como objetivo cartografiar con mayor precisión la ubicación y cantidad de agua en la superficie lunar, lo que permitirá una explotación más eficiente de estos recursos.
En enero, enviamos 10 instrumentos a bordo del módulo de aterrizaje Blue Ghost de @Firefly_Space a la Luna. Este video muestra la vista desde el módulo mientras sobrevolaba la superficie lunar. Blue Ghost aterrizará en Mare Crisium en unos días. pic.twitter.com/ZwVZd2lDCm
— NASA en español (@NASA_es) February 28, 2025
Nuevas tecnologías para la exploración lunar
Para poder aprovechar estos recursos, la NASA está desarrollando tecnologías avanzadas. Aunque el rover VIPER, inicialmente diseñado para explorar los polos lunares y analizar la distribución del hielo de agua, fue cancelado, otros sistemas como Trident y PlanetVac están siendo probados para perforar y recolectar muestras del regolito lunar, el polvo y las rocas que cubren la superficie de la Luna.
La competencia en la exploración lunar también incluye a otras naciones. China, por ejemplo, tiene planes ambiciosos para explorar la Luna, incluyendo el envío de un robot saltador como parte de su misión Chang’e-7 en 2026.
Este robot estará diseñado para “saltar” entre áreas iluminadas y sombreadas, facilitando la exploración de los cráteres polares y aumentando la eficiencia de la recolección de datos.
En 2020, las muestras traídas por el módulo de aterrizaje lunar chino Chang’e-5 desde el Oceanus Procellarum, una vasta extensión de basalto lunar, revelaron pruebas de agua de origen autóctono en la Luna.
Por su parte, India también ha contribuido significativamente a la exploración lunar, con su misión Chandrayaan-3, que aterrizó en 2023 cerca del polo sur lunar, donde se cree que existen grandes depósitos de agua congelada.
Impacto en la exploración espacial
La explotación de los recursos lunares podría convertir a la Luna en un punto clave de abastecimiento para misiones más allá de nuestro satélite, especialmente hacia Marte y otros destinos del Sistema Solar.
La capacidad de producir combustible y oxígeno en la Luna reduciría significativamente los costos y las complejidades logísticas asociadas con el transporte de estos recursos desde la Tierra.
La búsqueda de agua en la Luna representa un avance fundamental en la exploración espacial. Con el desarrollo de nuevas tecnologías y la colaboración internacional, la humanidad está cada vez más cerca de establecer una presencia sostenible en la Luna, lo que podría abrir las puertas a nuevas aventuras en el espacio profundo.
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