En un esfuerzo por fortalecer la seguridad escolar en áreas afectadas por conflicto armado, el Gobierno departamental del Valle del Cauca ha puesto en marcha un programa integral de acompañamiento a instituciones escolares. Este proyecto prioritario abarca 33 instituciones educativas en municipios no certificados, con el objetivo de formular y actualizar sus Planes Institucionales de la Gestión Integral del Riesgo Escolar.
La Secretaria de Educación del Valle, Ofelia Dorado, destacó la importancia de esta iniciativa durante una mesa territorial reciente, enfatizando que se ha realizado un exhaustivo análisis en colaboración con entidades públicas y privadas. “Nuestro enfoque no solo se centra en la seguridad, sino también en la pedagogía y metodología para crear entornos educativos que promuevan la paz”, afirmó Dora
Trabajo articulado
El Gobierno del Valle ha establecido una colaboración estrecha con organizaciones internacionales humanitarias como Save the Children, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas y el Consejo Noruego para Refugiados. Estas entidades jugarán un papel crucial, en el acompañamiento continuo a la comunidad educativa, en la implementación de medidas preventivas y de respuesta frente a riesgos.
Además, se han implementado ajustes significativos en el modelo de prestación del servicio educativo, asegurando que todos los estudiantes continúen recibiendo apoyo integral. El Programa de Alimentación Escolar (PAE) ha sido adaptado para garantizar la continuidad del complemento alimentario, esencial para el bienestar de los estudiantes en estas zonas vulnerables.
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Paralelamente, el Gobierno Nacional ha desplegado el Plan de Acción Nacional sobre Escuelas Seguras, en consonancia con los esfuerzos locales para crear entornos educativos seguros y protectores. Ferney Palta, líder de Convivencia Escolar y Proyectos Pedagógicos Transversales de la Subsecretaría de Calidad Educativa, subrayó la importancia de la caracterización y diagnóstico temprano de las instituciones afectadas por el conflicto, como parte de las medidas proactivas adoptadas.
Este compromiso conjunto entre entidades gubernamentales, organizaciones internacionales y comunidades locales refleja, un paso significativo hacia la mejora de la calidad educativa y la protección integral de los estudiantes en contextos desafiantes.
