En los primeros 9 meses del año de la pandemia, los fallecidos por consumo excesivo de bebidas embriagantes en Inglaterra y Gales llegaron a números nunca antes vistos.
Entre enero y Así septiembre de 2020 se registraron 5.460 muertes en Inglaterra por consumo de alcohol, 16.4 por ciento más que en los mismos meses de 2019, cuando hubo 3.732 decesos.
Así lo demuestran las cifras de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) del Reino unido.
Según un documento publicado en la revista científica British Medical Journal, se trata de la tasa más alta presentada desde 2001. Tres cuartos de dichas muertes (79,8%) sucedieron por enfermedad hepática alcohólica, seguido de otras causas como trastornos mentales, intoxicaciones accidentales y pancreatitis.
En solo los tres primeros meses de 2020 fallecieron 12,8 personas por cada 100 mil habitantes y la tendencia continúo igual durante todo septiembre, mes en el que se registró un pico más alto que en el pasado.

Así mismo, las personas en edad productiva fueron las más afectadas y las regiones que tuvieron más impacto fueron el noreste de Inglaterra y Londres.
