No es cárcel, es educación: lo que busca la Ley Cero Cacho
En medio de titulares confusos que han circulado en redes y algunos medios nacionales, el proyecto de la Ley Cero Cacho ha sido señalado, de manera equivocada, como una iniciativa para castigar la infidelidad en Colombia. Sin embargo, sus promotores aclaran que esta propuesta no contempla cárcel ni sanciones por engaños sentimentales. Su verdadero objetivo es educar para prevenir la violencia intrafamiliar desde la raíz.
✅ Radicamos la Ley Cero Cacho, Cero Violencia para formar en relaciones de pareja sanas desde la escuela.
⚠️ Prevenir factores detonantes como intolerancia, alcohol, drogas, celos, infidelidad y problemas económicos.
📚 La educación es la clave para un país libre de violencia.… pic.twitter.com/sSba5AhC6H— Karina Espinosa O (@Kespinosaoliver) August 21, 2025
Una ley malinterpretada
Durante los últimos días, distintos portales aseguraron que la Ley Cero Cacho pretendía criminalizar la infidelidad en Colombia. Frente a estas versiones, los impulsores del proyecto desmintieron categóricamente esa interpretación y recalcaron que no se trata de perseguir a nadie, sino de ofrecer soluciones pedagógicas a una problemática social que ha desangrado a miles de familias.
“Esta no es una ley contra la infidelidad, es una ley contra la violencia. No es cárcel, es educación. No es castigo, es prevención”, subrayaron los promotores.
La violencia intrafamiliar, un enemigo silencioso
De acuerdo con el informe Forensis 2023 de Medicina Legal, los principales detonantes de la violencia intrafamiliar en el país son los celos, la infidelidad, la intolerancia, el consumo de alcohol y drogas, el abandono y los problemas económicos. Lo más preocupante es que, entre 1999 y 2025, entre el 60 % y el 70 % de los casos registrados corresponden a violencia de pareja, superando incluso los accidentes de tránsito y los desastres naturales en número de víctimas fatales.
Estos datos demuestran que la prevención de la violencia debe abordarse con políticas públicas sostenidas y con un enfoque integral que proteja a los hogares colombianos.
🚫 Ojo, no te dejes engañar: no es cárcel ni castigo.
Con la Ley Cero Cacho, Cero Violencia formaremos, desde la escuela, una generación que construya relaciones sanas para prevenir la violencia desde la raíz.
✅ Educar para prevenir, prevenir para transformar.… pic.twitter.com/L07n3vtpzB
— Karina Espinosa O (@Kespinosaoliver) September 2, 2025
Educación como respuesta
El proyecto de la Ley Cero Cacho plantea que la transformación debe empezar desde las aulas. Por eso, busca implementar en los colegios asignaturas y programas orientados a:
-
Prevención del consumo de sustancias psicoactivas.
-
Educación financiera y emprendimiento.
-
Valores, responsabilidad emocional y convivencia.
La meta es formar a niños y adolescentes en competencias que les permitan reconocer relaciones sanas, identificar riesgos y construir vínculos libres de violencia.
Una generación para el cambio
Con este enfoque, la Ley Cero Cacho apunta a que las nuevas generaciones crezcan con herramientas para enfrentar los desafíos emocionales y sociales, entendiendo que la forma de relacionarse impacta directamente en la salud mental, física y en la paz familiar.
El Congreso de Colombia deberá avanzar en el debate de este proyecto, que no busca sanciones penales, sino un cambio cultural que priorice la educación y la convivencia pacífica como respuesta a una de las problemáticas más graves del país.
Le puede interesar:
