Una historia de supervivencia conmovió a Perú y al mundo. Máximo Napa Castro, un pescador peruano de 61 años, logró sobrevivir tras pasar 95 días a la deriva en el océano Pacífico. El hombre salió a pescar el 7 de diciembre de 2024 desde San Juan de Marcona. Una tormenta lo desvió de su rumbo y le impidió regresar a la costa.
Un rescate milagroso
Un grupo de pescadores ecuatorianos lo avistó el 12 de marzo de 2025 a unos 1.126 kilómetros de la costa peruana. Máximo Napa Castro se encontraba en estado de grave deshidratación y con su salud comprometida. Su rescate emocionó a su familia y a los habitantes de San Andrés, Pisco.
“Tengo a mi madre viva y yo decía que no quería morir por ella”, dijo Napa emocionado al reencontrarse con sus seres queridos.
La travesía de Máximo Napa Castro fue una lucha constante por sobrevivir. Al principio, llevó provisiones para un mes. Sin embargo, cuando los alimentos y el agua se terminaron, tuvo que recurrir a una dieta extrema. Consumió cucarachas, aves, peces y, en casos desesperados, sangre de tortuga para mantenerse hidratado.
“Al mes de estar en el mar me había quedado sin víveres. Dije: ‘se acabó todo para mí’, pero pensé en Dios, en mi madre y en mis hijos”, contó Napa.
Durante las noches, aprovechaba el descanso de las aves sobre su embarcación para cazarlas con un garrote. Intentó varias veces reparar el motor de su bote, pero sin éxito. La falta de un sistema de comunicación lo dejó completamente incomunicado. No tuvo otra opción más que mantenerse a la deriva con la esperanza de ser encontrado.
Perú: pescador sobrevive 95 días en altamar
El pescador peruano Máximo Napa Castro se reencontró con su familia luego de ser reportado como desaparecido durante 95 días. El hombre de 61 años zarpó el 7 de diciembre de 2024 desde el puerto de San Juan de Marcona, en la región… pic.twitter.com/nfdteeMfg8
— NX Noticias (@NXNoticias) March 16, 2025
Fe inquebrantable y el deseo de vivir
El pescador afirmó que su fe en Dios y el amor por su familia fueron claves para no rendirse. Sin embargo, la desesperación lo llevó a considerar acabar con su vida en varias ocasiones.
“Tres veces tomé el cuchillo porque no podía más, pero me dije a mí mismo: cálmate, Gatón. Puedes hacerlo”, recordó Napa.
Finalmente, un helicóptero lo localizó y le indicó que una embarcación llegaría pronto para rescatarlo. Napa recordó el momento en que vio las luces del barco que lo llevaría de regreso a casa.
“Fue algo sensacional”, expresó conmovido.
En la actualidad, Máximo Napa Castro asegura que tiene una nueva visión de la vida. Quiere compartir su historia con el mundo para transmitir un mensaje de esperanza.
“Dios es todo en esta vida. Pongamos nuestra mano en el pecho y démonos amor. Eso es lo que necesitamos en la Tierra”, reflexionó Napa.
Su historia ha impactado a muchas personas y se ha convertido en un símbolo de resistencia y fe.
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