La capital del país vivió una jornada de tensión con manifestaciones indígenas en la Plaza de Bolívar que derivaron en actos de violencia. Manifestantes se enfrentaron con la fuerza pública y vandalizaron bienes públicos. Un grupo de 30 indígenas atacó un bus del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). Pincharon sus llantas en plena vía pública, lo que generó pánico entre los ciudadanos. Además, el incidente colapsó la movilidad del centro de la ciudad. Por su parte, organizaciones indígenas reciben millonarios recursos del Gobierno.
Indígenas exigen diálogo con Petro
Más de 2.200 indígenas de las comunidades Misak, provenientes del Cauca y Nariño, lideran las protestas. Buscan exigir un diálogo directo con el presidente Gustavo Petro para discutir temas relacionados con la paz en sus territorios. También reclaman el cumplimiento de acuerdos previos. Sin embargo, el mandatario no ha respondido a su solicitud de reunión. La falta de respuesta ha intensificado la presión de los manifestantes.
La Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) intervino en la Plaza de Bolívar. Los uniformados buscaron controlar los disturbios generados por los bloqueos de vías y los actos vandálicos. La intervención provocó enfrentamientos con los manifestantes, quienes se resistieron. La tensión aumentó cuando algunos indígenas intentaron retomar el control de las calles cercanas a la Plaza de Bolívar.
Así se encuentra San Victorino en el centro de Bogotá. Indígenas que llegaron hace cuatro días a la capital, bloquean la carrera décima y han generado afectaciones en buses de transporte público.
Hay disturbios en la zona. pic.twitter.com/k829Ld3SdQ
— Jeisson Vera (@JeissonfVera) April 3, 2025
La creciente presión indígena en la capital ocurre mientras el Gobierno asigna recursos millonarios a organizaciones como el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Según información oficial, el Plan Cuatrienal 2023-2026 destinó $1,3 billones de pesos para inversión en estas comunidades. El Gobierno también giró más de $32 mil millones para fortalecer la educación indígena. Además, financió proyectos productivos como la agrocadena del café con aproximadamente $80,5 millones de pesos.
Anteriormente en octubre del 2022, un grupo de indígenas embera protagonizó disturbios en el centro de Bogotá. Se enfrentaron violentamente con el Esmad y resultaron heridos policías, indígenas y transeúntes. En enero de 2024, otra protesta de indígenas embera causó caos vehicular en la calle 80 y el centro de Bogotá. Los bloqueos masivos afectaron la movilidad de miles de ciudadanos.
Exigencia de los manifestantes
A pesar de estos millonarios recursos, los líderes indígenas han expresado preocupación por la falta de claridad en la ejecución de los millonarios presupuestos. Exigen mayor cumplimiento de los compromisos gubernamentales. En noviembre de 2024, el CRIC manifestó su descontento por la falta de precisión en el presupuesto para 2025. Solicitan garantías en áreas clave como justicia, educación y vivienda.
A pesar de la creciente presión, el presidente Petro no ha explicado por qué no ha recibido a los indígenas Misak. En ocasiones anteriores, el Gobierno atendió solicitudes similares. En noviembre de 2024, recibió a comunidades emberá, pero en esta oportunidad no ha habido pronunciamientos.
Mientras la incertidumbre crece, los indígenas permanecen en la Plaza de Bolívar esperando ser escuchados. Sin embargo, los actos de vandalismo y la intervención de la UNDMO generan un ambiente de tensión. Esta situación podría desembocar en nuevos enfrentamientos en los próximos días.
¿Será esta la antesala de una escalada mayor en las protestas indígenas en Bogotá? ¿Responderá el Gobierno a sus exigencias o continuará la indiferencia? La ciudad sigue en vilo mientras observa cómo se desarrolla este conflicto en el corazón del país.
Te puede interesar:
Manifestantes atacan buses y restringen acceso en Bogotá
