De Popayán a Taganga: la práctica de buceo que terminó en tragedia
Una jornada de turismo y buceo recreativo que terminó en tragedia
Una experiencia de turismo en Taganga se convirtió en una tragedia que enluta a la comunidad educativa de Popayán. Judy Milena Agredo Idárraga, docente de 43 años, perdió la vida durante una práctica de buceo recreativo en el balneario de Taganga, en Santa Marta. La jornada, organizada por una empresa turística, buscaba ofrecer una inmersión guiada a un grupo de visitantes que disfrutaban de las aguas del Caribe colombiano.
Emergencia durante la inmersión
De acuerdo con reportes preliminares, la educadora —oriunda de Popayán— participaba en un ejercicio de buceo cuando presentó dificultades respiratorias bajo el agua. El instructor que la acompañaba logró llevarla a la superficie y coordinó su traslado al puesto de salud de Taganga. Pese a los esfuerzos médicos por reanimarla, la muerte de la docente en Taganga fue confirmada minutos después.
Las autoridades señalaron que el suceso ocurrió durante una práctica recreativa y que el instructor fue retenido por la Policía Metropolitana de Santa Marta para rendir declaración ante la Fiscalía General de la Nación, con el fin de determinar si existió alguna irregularidad en la actividad turística.

Investigación y posibles irregularidades
La muerte docente en Taganga abrió una investigación formal sobre las condiciones en las que operaba la empresa responsable de la práctica de buceo recreativo. La Capitanía de Puerto de Santa Marta y la Fiscalía recopilan pruebas, testimonios y documentación técnica sobre el equipo usado, la profundidad del buceo y los permisos exigidos por la normativa marítima.
Hasta el momento, la compañía no ha emitido un pronunciamiento oficial. Sin embargo, el caso ha encendido el debate sobre la seguridad de las actividades de turismo en Taganga, uno de los destinos más visitados del Caribe colombiano.

Popayán despide a una maestra ejemplar
Judy Milena Agredo Idárraga era docente de Popayán en la Institución Educativa Sagrado Corazón de Jesús, donde por años formó a niños y jóvenes con dedicación y vocación. Su fallecimiento ha generado tristeza en la comunidad educativa y entre sus colegas del magisterio caucano, quienes la recuerdan por su compromiso y entrega al servicio público.
La muerte docente en Taganga deja una profunda huella en Popayán y reabre la discusión sobre los controles que deben reforzarse en las actividades turísticas de riesgo en el país.
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