Se trata de Juan Pablo Carabalí, un niño de 12 años, oriundo de Santander de Quilichao y quien, junto a su mamá, se dedica a la producción de “panderos”.
Hace cuatro años nació este emprendimiento gastronómico en el norte del Cauca. Y en búsqueda de su expansión, Juan Pablo y su madre se presentaron al programa de t.v. Shark Tank Colombia.
Ahi, el niño hizo la presentación de “Juan Pablo Carabalí Cocina” su emprendimiento, con el que sueña ser un gran empresario.
En la exposición de su emprendimiento, Juan Pablo solicitó la inversión de 40 millones de pesos, a cambio del 30% de participación en su empresa.
A cambio, recibió dos propuestas de los jurados, una enfocada más a su formación en idiomas y estudios universitarios, otra más enfocada a su empresa.
Juan Pablo, con ayuda de su madre, eligió la inversión de 120 millones para el crecimiento de su empresa y para su formación, ya que su sueño es tener puntos de fabrica y venta en toda Colombia.
Un emprendimiento familiar
La historia de Juan Pablo Carabalí cocina inicia hace cuatro años, cuando el pequeño Juan descubrió en la cocina de su madre, lo que hoy es su pasión: la repostería.
“Un día me di cuenta que en el Cauca y Valle del Cauca existía un producto llamado pandero, pero poco a poco la tradición de producirlo y consumirlo se fue perdiendo, entonces un día del año 2020 me metí a la cocina, y desde ahí me apasioné por la repostería, entonces hice muchas recetas, experimenté, realicé un pan, pero no quedó como esperaba…así empezó esto”, cuenta Juan Pablo.
Sin embargo, el que su receta no saliera como esperaba, no fue argumento para que Juan Pablo dejara ahí sus sueños, por el contrario, él decidió estudiar más, mirar más recetas e intentarlo de nuevo.
“Poco a poco la receta me salió y se logró lo que hoy conocemos como los panderitos de J.P. Mi receta es tradicional y tiene un toque secreto que la hace diferente a los demás. Es como una receta para las nuevas generaciones”, explica el pequeño repostero.
Su emprendimiento, actualmente cuenta con dos líneas, una de consumo masivo y otra para evento. El crecimiento y el entusiasmo con el que Juan habla de su empresa es emocionante.
“Hago parte del programa de mentores de ’emprendedores kids’, doy charlas y le enseño a nuevos niños que quieren empreder. Mi empresa ha crecido poco a poco, en el primer año vendimos 4 millones, luego fueron 8 y en el mejor año, que fue el 2023, tuvimos ventas de más de 15 millones”, relata Juan Pablo.
Sin duda la historia de Juan Pablo Carabalí, inspira a más niños, y a emprendedores jóvenes de la región.
