Niños siguen sin clases en el corregimiento de El Plateado, en el municipio de Argelia, Cauca, como consecuencia de la intensificación del conflicto armado en la zona.
Pese a la reciente operación Perseo, que se inició el 12 de octubre, la situación de inseguridad persiste y afecta gravemente el acceso a la educación en esta región.
Según informes de los maestros y las estructuras sindicales locales, los niños están asistiendo a clases de manera no presencial.
“La Secretaría de Educación, junto con los consejos directivos de las instituciones educativas, ha adoptado la estrategia de ‘clases en casa’, similar a lo que ocurrió durante la pandemia”, explicó José Aureliano Guzmán, líder sindical de Asoinca Cauca.
Esta medida incluye guías, talleres y clases virtuales, en un intento de garantizar la continuidad educativa en un contexto tan crítico.
El colegio del corregimiento ha sido utilizado por las disidencias de las FARC como un centro de entrenamiento, y su entorno está sembrado de minas antipersonales.
“No podemos exponer a los niños ni a los padres de familia, y como organización sindical, tampoco podemos arriesgar la integridad de nuestros maestros”, comentó Guzmán,
“Es nuestra responsabilidad proteger los derechos fundamentales de todos los involucrados, tanto de niños como de los docentes”, agregó.
Los docentes han expresado su preocupación por el impacto que esta situación tiene en la educación y el bienestar emocional de los estudiantes.
“Es muy triste ver cómo la guerra interfiere en la educación de nuestros niños. Necesitamos un retorno a la normalidad que les permita aprender en un ambiente seguro”, concluyó Guzmán.
