ONU reconoce errores en cifras de cocaína que afectaron a Colombia
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) reconoció públicamente los errores y limitaciones metodológicas en sus mediciones sobre la producción de cocaína en Colombia, luego de una controversia internacional que terminó afectando la política antidrogas y derivó incluso en la descertificación del país por parte de Estados Unidos.
El reconocimiento, formalizado el 6 de octubre, marca un giro en la relación entre el organismo y el Estado colombiano. Durante más de dos décadas, el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) ha sido la fuente global de referencia sobre cultivos de coca, pero la propia ONU admitió que factores presupuestales, de seguridad y logísticos afectaron la actualización de datos desde 2019.

Errores que distorsionaron la política antidrogas
La ONU explicó que la última medición completa de la región del Pacífico —la zona con mayor densidad productiva— se realizó en 2019. En los años siguientes no se practicaron pruebas de cosecha ni encuestas rurales, lo que generó vacíos en la serie estadística.
Cuando en 2023 la UNODC actualizó los datos, el rendimiento nacional subió de 6,4 a 8,5 toneladas por hectárea, un aumento del 33 % que elevó la producción potencial de cocaína en un 53 %. Este salto fue interpretado por Washington como un fracaso de la política antidrogas colombiana, y sirvió como base para la descertificación del país.
El presidente Gustavo Petro calificó el hecho como un “error científico” y pidió revisar el modelo. “Compararon un año que no era comparable. No se puede medir 2025 con 2022 si en medio hubo tres años sin pruebas de productividad”, señaló el mandatario.

Colombia y la ONU trabajan en una nueva metodología
La ONU confirmó que trabaja junto al Ministerio de Justicia en un rediseño del sistema de indicadores para reflejar de forma más precisa la realidad del país. El nuevo modelo incorporará variables como incautaciones, consumo interno, usos lícitos, inventarios y flujos internacionales de cocaína.
“Buscamos mejorar la calidad de la información y fortalecer las decisiones de política pública”, indicó la oficina regional de la UNODC, que también reconoció la necesidad de actualizar con mayor frecuencia las mediciones en las zonas críticas.
Hacia un monitoreo más transparente y confiable
Para el Gobierno, este reconocimiento de la ONU es un paso hacia la transparencia y la construcción de una política antidrogas basada en evidencia. Mientras tanto, el Ministerio de Justicia lidera mesas técnicas para robustecer el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos y garantizar que los nuevos reportes reflejen la dinámica real del narcotráfico en Colombia.
Con esta revisión técnica, Colombia y la comunidad internacional buscan cerrar un capítulo de desconfianza y avanzar hacia un sistema estadístico más riguroso, verificable y coherente con la realidad del territorio.
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