El presidente Gustavo Petro desató una fuerte polémica tras afirmar que Iván Mordisco no ha sido capturado porque, según él, estaría sobornando a miembros de la Fuerza Pública. La declaración, publicada el 4 y 5 de abril de 2026 en su cuenta de X y reiterada en intervenciones públicas, ha generado un intenso debate nacional sobre la seguridad en Colombia, la corrupción y el actuar institucional.
De acuerdo con el mandatario, Iván Mordisco, líder de las disidencias de las Farc y cabecilla del Estado Mayor Central, lograría evadir los operativos militares al recibir alertas anticipadas. Esto le permitiría escapar mientras sus hombres quedan expuestos. Petro incluso lo comparó con un “jaguar colombiano traqueto con mucho dinero”, señalando que su poder económico le permitiría operar mediante sobornos en sus zonas de influencia.
¿Por qué no ha sido capturado Iván Mordisco?
Iván Mordisco se mantiene prófugo pese a múltiples ofensivas militares en regiones como Guaviare y Vaupés. Su estructura criminal, perteneciente a las disidencias de las Farc, se financia principalmente del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, lo que le ha permitido consolidar una red de poder en territorios estratégicos.
Las autoridades han intensificado operativos contra el Estado Mayor Central, logrando neutralizar a varios de sus hombres cercanos. Sin embargo, la captura de Iván Mordisco sigue siendo esquiva. Actualmente, el Gobierno ofrece una recompensa superior a los 5.000 millones de pesos por información que permita dar con su paradero.
Polémica por falta de pruebas
Las declaraciones de Gustavo Petro han sido duramente cuestionadas por sectores políticos y analistas, quienes advierten que no se han presentado pruebas públicas que respalden la denuncia de sobornos en la Fuerza Pública. Para algunos críticos, este tipo de afirmaciones podría afectar la moral institucional y generar desconfianza en las operaciones militares.
Además, se ha planteado la posibilidad de que organismos como la Comisión de Acusación evalúen el caso si las afirmaciones derivan en acciones formales. El señalamiento también ha sido recogido por medios internacionales, evidenciando su impacto más allá del contexto nacional.
Entre ofensiva militar y ‘Paz Total’
El caso de Iván Mordisco revive el debate sobre la estrategia de seguridad del Gobierno. Mientras se mantienen operaciones contra las disidencias de las Farc, también se impulsa la política de ‘Paz Total’, que ha buscado abrir espacios de negociación con estos grupos, aunque sin resultados definitivos en este caso.
Esta dualidad (entre el combate armado y el diálogo) vuelve a estar en el centro de la discusión, especialmente ante un líder criminal que sigue evadiendo la captura y consolidando su poder en zonas de conflicto.