El fallo obliga al presidente a retractarse públicamente por su frase sexista durante un Consejo de Ministros y a realizar un curso sobre género y diversidad.
Juez ordena a Petro disculparse por frase sexista
El presidente Gustavo Petro fue obligado por el Juzgado 66 Administrativo de Bogotá a ofrecer disculpas públicas por una frase sexista pronunciada durante un Consejo de Ministros en septiembre. La justicia determinó que las palabras del mandatario vulneraron la dignidad y los derechos de las mujeres.
El juez Milton Jojani Miranda Medina le otorgó cinco días para retractarse de sus declaraciones y hacerlo en el mismo espacio donde las pronunció: un nuevo Consejo de Ministros transmitido por los canales oficiales de la Presidencia de la República.

La frase de Petro que desató la controversia
El 17 de septiembre de 2025, durante una intervención pública, Petro afirmó:
“Una mujer libre hace lo que se le dé la gana con su clítoris y con su cerebro, y si sabe acompasarlo, será una gran mujer”.
Esa frase sexista de Petro generó rechazo y fue el motivo de una acción de tutela presentada por la ciudadana Tatiana Echavarría Arango, quien alegó que las declaraciones del presidente reproducen estereotipos de género y refuerzan una visión patriarcal del poder.
El fallo considera que dichas expresiones constituyen una forma de violencia simbólica y afectan los derechos fundamentales de las mujeres colombianas.

El fallo judicial y sus implicaciones
Además de exigir la retractación, el juez ordenó que Gustavo Petro participe en un curso de género, diversidad e inclusión, el cual deberá acreditar ante el estrado judicial en un plazo de 30 días. También se le exige abstenerse de emitir manifestaciones similares en el futuro.
En su defensa, la Presidencia argumentó que la frase estaba amparada por la libertad de expresión, pero el tribunal recordó que los funcionarios públicos deben respetar límites reforzados cuando sus mensajes afectan la igualdad o los derechos de otros.

El fallo cita jurisprudencia de la Corte Constitucional, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Convención de Belém do Pará, reafirmando que el Estado debe prevenir cualquier forma de violencia discursiva.
El caso de la frase sexista de Petro sienta un precedente en Colombia al reconocer que el lenguaje usado por figuras públicas puede tener consecuencias legales y sociales. Para muchos sectores, este hecho abre un debate sobre la responsabilidad del discurso presidencial en la construcción de una sociedad más igualitaria.
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