Presidencia rechaza versiones sobre supuestos vínculos entre Petro y líder criminal ecuatoriano
La Presidencia de Colombia rechazó categóricamente las versiones que circularon en redes sociales y algunos medios sobre una supuesta reunión entre el presidente Gustavo Petro y alias ‘Fito’, cabecilla de Los Choneros, durante la reciente visita oficial a Ecuador. La desinformación fue señalada como una estrategia política para minar la confianza en el Gobierno.
Desde el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre) se aclaró que la visita de Petro a Ecuador tuvo como único propósito asistir a la ceremonia de posesión del presidente Daniel Noboa, cumpliendo con una agenda protocolaria acordada previamente entre ambos países. No existió, ni está prevista, ninguna reunión con José Adolfo Macías, alias ‘Fito’, ni con miembros de su organización criminal.
Petro responde directamente a rumores: “No tengo ni idea quién es ‘Fito’”
A través de su cuenta oficial en X, el presidente Petro fue aún más enfático: “No tengo ni idea quién es el tal ‘Fito’. Como todo Presidente que visita un país extranjero, siempre soy cuidado permanentemente, día y noche, por la fuerza pública del país hermano. Basta ya de falsedades de la extrema derecha”.
El Dapre también rechazó “la circulación de versiones especulativas o tendenciosas que buscan sembrar dudas sobre la transparencia del Gobierno Nacional”.
#NoticiasUNO| Prensa ecuatoriana especula sobre encuentro entre Petro y Fito pic.twitter.com/6HGX8PNnhd
— Noticias Uno (@NoticiasUno) June 30, 2025
Rumores, desinformación y tensiones diplomáticas
El caso ha generado debate sobre el impacto de la desinformación en el ámbito diplomático. Rumores sin sustento no solo afectan la imagen del mandatario colombiano, sino que también ponen en riesgo las relaciones entre Estados. En este contexto, el uso político de noticias falsas se convierte en una herramienta peligrosa en tiempos de alta polarización.
Desinformación como herramienta para desestabilizar al Gobierno
Analistas advierten que las noticias falsas pueden convertirse en un mecanismo sistemático para debilitar instituciones, erosionar la confianza pública y enturbiar procesos de gobernabilidad. Este episodio refleja cómo la figura de Petro sigue siendo objeto de campañas de desinformación que requieren una respuesta contundente desde los canales oficiales.
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