En zona rural del municipio de Timbío, una obra vial cambió la forma en la que se movilizan decenas de familias. Se trata de la construcción de una placa huella de 288 metros lineales en el sector La Carolina, vereda El Hato, que hoy beneficia a más de 750 habitantes que durante años enfrentaron dificultades para transitar por este corredor.
Antes de la intervención, el acceso era limitado, especialmente en temporadas de lluvia, cuando el barro hacía casi imposible el paso de vehículos e incluso de peatones. La situación afectaba no solo la movilidad, sino también la economía y la conexión de la comunidad con el casco urbano.

Productores destacan beneficios de la placa huella Timbío
El cambio en la vía es evidente para quienes viven en el sector. Carlos Armero, líder comunitario, recuerda cómo era transitar por este tramo:
“La vía era un desastre, acá ya no entraban ni motos ni taxis, en el barrial se caían las motos, hasta a pie uno se caía… era muy difícil el acceso”.
Con la construcción de la placa huella, la movilidad mejoró de forma notable. Hoy, motocicletas, bicicletas y peatones pueden circular con mayor seguridad, lo que facilita actividades cotidianas como ir a estudiar, trabajar o acceder a servicios básicos.
El mejoramiento de la vía también comenzó a reflejarse en la economía local. Para los productores de la zona, contar con un acceso más estable representa menos dificultades para sacar sus productos y mayor oportunidad de crecimiento.
Así lo explica Diego H. Muñoz Collazos, productor de café:
“Después de más de 40 años de dificultades, ahora tener esta vía nos trae muchos beneficios… mejora la calidad de vida y también favorece el turismo en el sector”.
La posibilidad de que visitantes lleguen con mayor facilidad ha abierto nuevas oportunidades para emprendimientos rurales, especialmente en actividades relacionadas con el turismo y la producción agrícola.

Más que una obra, un cambio en la comunidad
Además de mejorar la movilidad, la obra también ha tenido un impacto en la dinámica social del sector. La participación de la comunidad fue clave durante el proceso, lo que permitió fortalecer la organización local.
Sandra Priscila Mosquera, presidenta de la Junta de Acción Comunal de El Hato, destacó:
“No es solo mejorar la vía, también podemos reconstruir el tejido social… más de 50 familias se benefician directamente”.
La intervención fue ejecutada con apoyo de la Gobernación del Cauca, como parte de proyectos de infraestructura vial llamada “Vías para la vida” que buscan mejorar el acceso en zonas rurales del departamento.
La placa huella Timbío refleja cómo una obra puntual puede transformar la movilidad, facilitar la economía local y cambiar la cotidianidad de una comunidad que durante años enfrentó dificultades de acceso. Hoy, el sector La Carolina cuenta con una vía que no solo conecta territorios, sino que abre nuevas posibilidades para sus habitantes.
