En un esfuerzo por fortalecer la preparación ante emergencias, la ciudad de Popayán fue escenario de una importante jornada dentro del Simulacro Nacional de respuesta a sismos.
En esta ocasión, más de 650 instituciones, tanto públicas como privadas, participaron activamente en las actividades de evacuación y simulación, mostrando un sólido compromiso con la gestión del riesgo y la protección de la ciudadanía.
Jair Flores, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo y Desastres de Popayán, explicó que el simulacro incluyó la evacuación coordinada en cada entidad participante, siguiendo los protocolos establecidos.
“Fue un simulacro muy nutrido. Las 650 empresas privadas y oficiales se unieron, realizando las evacuaciones de acuerdo con las indicaciones, y demostrando su capacidad de reacción”, señaló Flores.
Bomberos preparados
Uno de los aspectos más destacados del evento fue la participación del Cuerpo de Bomberos de Popayán, que llevó a cabo una simulación de búsqueda y rescate de personas atrapadas en estructuras colapsadas.
Este ejercicio contó con el apoyo de un canino especializado en la detección de víctimas, subrayando la importancia de la preparación técnica y logística para enfrentar posibles desastres naturales.
“La idea es continuar mejorando nuestra capacidad de respuesta mediante entrenamientos continuos, práctica, y la dotación de equipos especializados”, agregó Flores, quien destacó que este tipo de ejercicios buscan salvar vidas y minimizar los impactos ante cualquier eventualidad.
Además de las empresas privadas, diversas entidades públicas como la Gobernación del Cauca, la Alcaldía de Popayán, la Cámara de Comercio, universidades y colegios, también tuvieron una participación activa, reforzando la importancia de la cooperación interinstitucional para una gestión del riesgo eficaz.
El simulacro en Popayán se realizó como parte de una iniciativa nacional promovida por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, que busca concienciar a la población y las instituciones sobre la importancia de estar preparados ante fenómenos naturales, como los sismos, que pueden poner en riesgo la vida y la infraestructura de la región.
