¿Colapsa el puerto de Buenaventura? Congestión de camiones y barcos ralentiza la operación
La operación logística del puerto de Buenaventura atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Transportadores de carga, empresarios y gremios del comercio exterior alertan por una crisis portuaria en Buenaventura, marcada por largas esperas de camiones, congestión en los accesos viales y decenas de barcos fondeados en la bahía sin poder atracar.
Según denuncian los transportadores, los tiempos de espera para cargar o descargar un contenedor en el puerto de Buenaventura oscilan entre cinco y siete horas, una situación que se ha intensificado por los cuellos de botella en el corredor vial Cali–Buenaventura, especialmente en el ingreso al distrito portuario.

Más de 29 barcos en espera en la bahía de Buenaventura
A la congestión terrestre se suma un represamiento marítimo sin precedentes. De acuerdo con Víctor Julio González, director ejecutivo del Comité Intergremial de Buenaventura, actualmente más de 29 barcos permanecen en la bahía a la espera de ser llamados a posición de atraque en los terminales marítimos.
“El puerto de Buenaventura enfrenta una congestión preocupante. Hay buques esperando turno para atracar, una situación que se agrava por las condiciones climáticas”, explicó González. Las lluvias han dificultado el descargue de mercancías como cereales, productos del sector minero, materias primas para la industria porcícola y avícola, insumos para la construcción y vehículos importados, lo que ha reducido la eficiencia operativa.
A este panorama se suma la no operación del Muelle 13, infraestructura que atendía más de 1,5 millones de toneladas al año, lo que ha impactado directamente la capacidad logística del puerto de Buenaventura.
Infraestructura rezagada frente al crecimiento de la carga
El dirigente gremial aseguró que tanto el puerto como sus accesos viales se quedaron pequeños frente a la demanda actual. La infraestructura tiene entre 30 y 40 años, mientras que el movimiento de mercancías ha crecido cerca del 16 % en los últimos dos años, alcanzando 23 millones de toneladas anuales.
Este desbalance ha generado efectos en cadena: acumulación de contenedores, reducción de la capacidad diaria de los transportadores y sobrecostos para las empresas de comercio exterior en Colombia. “Antes un camionero podía hacer hasta cinco recorridos diarios entre Buenaventura y Yumbo; hoy con dificultad logra completar dos”, relatan los conductores.

Medidas en revisión y advertencia por pérdida de competitividad
El pasado 7 de febrero, se realizó una reunión con la ministra de Transporte María Fernanda Rojas, en la que se definieron 16 puntos de trabajo para aliviar la congestión, entre ellos la ampliación de horarios de recibo y entrega de contenedores, mayor número de citas en los terminales y un plan piloto de gestores de movilidad.
Sin embargo, estas medidas aún no han sido aplicadas por falta de un decreto que las respalde. Desde el sector gremial advierten que, de no adoptarse soluciones estructurales, el puerto de Buenaventura podría perder competitividad, afectando seriamente la logística portuaria y el comercio exterior del país.
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