Una nueva propuesta de reforma tributaria en Colombia ha generado un intenso debate. La medida, que prevé aumentar el actual Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF), conocido como 4×1.000, a un 5×1.000, podría entrar en vigor a partir de 2025.
Esta iniciativa busca incrementar la recaudación fiscal en un contexto de creciente presión sobre las finanzas públicas.
Nuevo gravamen en puerta
Según el portal económico Valora Analitik, la reforma tributaria mantendría una importante excepción: los primeros 16 millones de pesos en cuentas de ahorro quedarían exentos del nuevo gravamen.
Las transacciones que superen este monto mensual estarían sujetas al incremento propuesto, marcando una diferencia significativa respecto a la tasa actual del 4×1.000.
El GMF fue introducido originalmente en 1998 como una medida temporal para enfrentar una crisis financiera. Desde entonces, ha permanecido en el sistema tributario colombiano, recaudando fondos esenciales para el Estado.
La propuesta de elevar el impuesto al 5×1.000 se enmarca dentro de un paquete más amplio de reformas, que también incluye una reducción gradual del impuesto de renta corporativo, del 35% al 30% en un plazo de cinco años. Este equilibrio pretende aumentar la recaudación fiscal sin desincentivar la inversión empresarial.
Reducción gradual del impuesto
El aumento del GMF podría tener implicaciones significativas. Por un lado, incrementaría los ingresos del gobierno, permitiendo potencialmente una mayor inversión en programas sociales e infraestructura.
Por otro lado, existe la preocupación de que esta medida pueda desincentivar el uso del sistema bancario formal, especialmente entre los sectores de menores ingresos, quienes podrían verse afectados por el aumento en el costo de las transacciones cotidianas.
El impacto de la propuesta es objeto de debate entre economistas y actores del sector financiero. Algunos advierten sobre posibles efectos negativos en la bancarización y la formalización de la economía, mientras que otros destacan la necesidad de mayores recursos para enfrentar desafíos fiscales.
Es importante señalar que la propuesta aún se encuentra en una fase inicial y podría experimentar modificaciones durante el proceso legislativo. La sociedad y los sectores económicos, siguen de cerca la evolución de esta medida, que promete ser uno de los temas centrales en el debate fiscal del país en los próximos meses.
