La promesa de 12 millones que no era empleo: así operan las redes de mercenarismo en Colombia
El Ministerio de Defensa encendió las alarmas por el crecimiento de las redes de mercenarismo en Colombia, un fenómeno que se expande silenciosamente y pone en riesgo la vida de exmilitares y ciudadanos engañados con falsas ofertas laborales. Lo que inicia como una promesa de trabajo con sueldos de hasta 12 millones de pesos, termina para muchos en tragedias en escenarios de guerra extranjera.
El mercenarismo no es otra cosa que trata internacional de personas. Te manipulan, te llevan a otro país y te someten a condiciones precarias sin que cuentes con ningún respaldo legal.
Si te llegan con ese tipo de propuestas, di que no. El mejor camino siempre estará aquí, en… pic.twitter.com/eWwRf4MpbV
— Mindefensa (@mindefensa) October 21, 2025
Reclutamiento con falsas promesas en el exterior
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, reveló que estas redes criminales ofrecen supuestos contratos de seguridad o protección privada fuera del país. Sin embargo, al llegar a destino —en zonas de conflicto como Ucrania o Sudán— los exmilitares reclutados descubren que han sido vinculados a grupos armados irregulares o ejércitos mercenarios, incurriendo en delitos de mercenarismo internacional.
El caso de un infante de marina retirado, mencionado por el ministro, evidencia la gravedad del problema. Fue contactado en Bogotá por intermediarios que prometían empleo estable en Europa, pero terminó combatiendo en el frente ucraniano sin garantías de retorno ni derechos laborales.

Una amenaza a la seguridad nacional
Sánchez advirtió que las redes de mercenarismo en Colombia no solo vulneran los derechos humanos de quienes caen en ellas, sino que también afectan la imagen internacional del país y la reputación de sus Fuerzas Militares.
“Estos grupos destruyen vidas, sueños y la credibilidad del país. Ningún colombiano debería combatir en guerras ajenas”, expresó el ministro en la red social X.
El Gobierno impulsa la ratificación de la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios, adoptada por la ONU en 1989, para fortalecer la cooperación internacional y sancionar a los reclutadores.

Las víctimas del engaño
Casos como el de Javier Enrique López Olaya, quien viajó a Ucrania buscando un mejor futuro y murió en combate, muestran la crudeza del fenómeno. Su esposa denunció que fue despojado de documentos y obligado a permanecer en un campo de entrenamiento.
“Les quitan los pasaportes y les cobran hasta 7 millones si quieren abandonar el contrato”, relató Tatiana Bayona.
Un llamado urgente
El Ministerio de Defensa insiste en que “ningún dinero fácil vale la vida”.
Actualmente, se adelantan campañas de información y programas de apoyo para exmilitares colombianos en proceso de reintegración.
El mensaje del Gobierno es claro: infórmate, pregunta y no te dejes engañar. Las redes de mercenarismo en Colombia operan bajo falsas promesas y solo buscan lucrarse del riesgo ajeno.
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