Roxana Mejía: la curul de paz que no se negocia
Roxana Mejía sigue consolidándose como una de las grandes figuras de la curul especial de paz. Recientemente se le ha visto en territorios como Mercaderes y Patía, en el Cauca, y también en Florida, Valle del Cauca, recorriendo el territorio, caminando con amigos cercanos y sumando cada día más a este proyecto político que no se construye desde el escritorio, sino desde la tierra misma.

Roxana Mejía y una Curul Especial de Paz con coherencia
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Roxana tiene algo de lo cual muchos políticos carecen: coherencia y conexión directa con la ciudadanía. Mientras otros candidatos tienen desde el que maneja la agenda hasta el que habla en nombre del candidato, con ella es diferente. Su liderazgo viene de una organización horizontal, donde no hay mandos medios que separen a la gente del proceso, donde todos son importantes y aportan en igualdad de condiciones: desde el que pega el afiche hasta el que sabe hablar en público. Esa forma de hacer política no es común… y por eso se nota.
En días recientes, esta candidata en el municipio de Patía dijo con fuerza que ya era hora. Que se necesita que este pueblo se tome de la mano, pero no para alcanzar un voto o una curul como simple objetivo electoral, sino para ir más allá: para darle contundencia a una curul que es de las víctimas y que hoy no está en función de las víctimas. Por el contrario, advirtió que está siendo politizada por otros poderes, por sectores que no saben, no conocen y no les importa la población víctima que ha padecido en carne propia las consecuencias del conflicto armado.

En Patía y Mercaderes: “La curul es de las víctimas”
En Roxana, muchas comunidades ven la importancia real de la curul de paz. La ciudadanía entiende que lo que se necesita es alguien que defienda sus derechos, no solo desde Bogotá, sino que esté en el territorio cuando se le necesite. Que siga haciendo del diálogo su mayor herramienta y pueda ser la voz de quienes han sido olvidados, postergados y silenciados durante años.
Además de verla recorriendo el territorio, su fuerza ha cogido mayor alcance con la unión de la Asociación de Campesinos del Sur y la sumatoria de organizaciones de mujeres que creen en este liderazgo. De manera orgánica están haciendo convocatorias, reuniones y eventos que crecen desde la base y que suman en grande a esta aspiración.
Porque la curul de paz no necesita más figuración. La curul de paz no es para adornar el Congreso, es para incomodar al poder que invisibiliza a las víctimas.

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