El dilema del salario mínimo: entre la inflación y la informalidad
Un aumento necesario, pero con riesgo de más informalidad
El debate sobre el salario mínimo 2026 ya comenzó en Colombia y promete ser uno de los temas económicos más sensibles del cierre de año. Aunque el Gobierno Nacional plantea que el incremento será “en términos reales”, es decir, por encima de la inflación en Colombia, los expertos advierten que un aumento muy alto podría afectar la generación de empleo formal y disparar la informalidad laboral.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que la base para la discusión será el 5,10 % de inflación registrada en agosto, con un componente adicional que mejore el poder adquisitivo de los trabajadores. Sin embargo, gremios como Acopi piden prudencia y recuerdan que las pequeñas y medianas empresas no tienen margen para asumir alzas desbordadas sin afectar su sostenibilidad.

Tres escenarios para el salario mínimo 2026
De acuerdo con los analistas, existen tres escenarios sobre la mesa:
1️⃣ Un incremento por encima del IPC, como propone el Gobierno.
2️⃣ Una propuesta del 6,5 %, respaldada por María Elena Ospina, presidenta de Acopi.
3️⃣ Un aumento del 9,5 %, similar al del año pasado, que también ha sido mencionado por el presidente Gustavo Petro.
En términos prácticos, esto significaría que el salario mínimo pasaría de $1.423.500 a valores entre $1.516.000 y $1.558.000, dependiendo del escenario final.
Más ingresos, pero también más costos
El economista David Cubides, del Banco de Occidente, advirtió que por cada punto adicional de aumento real en el salario, la inflación del año siguiente puede subir entre 10 y 15 puntos básicos.
“Un incremento muy alto puede traducirse en precios más altos para todos”, explicó el experto, al referirse al riesgo de que el aumento del salario mínimo impacte los costos de vida.

Las MiPyme, las más vulnerables
El exministro de Trabajo Ángel Custodio Cabrera recordó que las micro y pequeñas empresas son las más expuestas a los efectos de un alza significativa. Con la reducción de la jornada laboral y la reforma vigente, un aumento del 9,5 % implicaría mayores prestaciones, recargos y aportes.
“Los costos laborales se incrementan y muchas empresas no pueden trasladarlos al producto final. Esto podría reducir la contratación formal y aumentar la informalidad laboral”, señaló.
Entre la esperanza y el riesgo
Mientras los trabajadores esperan que el salario mínimo 2026 recupere el poder de compra perdido, los empresarios temen que un aumento excesivo frene la generación de empleo. La decisión, que se tomará en diciembre, definirá el rumbo de la economía colombiana en 2026: más dinero en el bolsillo o más riesgo para los empleos formales.
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