Las comunidades indígenas del norte del Cauca están en máxima alerta tras la confirmación del secuestro de Sergio Vivas, firmante del Acuerdo de Paz y miembro del resguardado de Tacueyó.
El hecho ocurrió el 10 de enero en el sector de Pajarito. En la vía que conecta la zona urbana de Toribío con el corregimiento de Tacueyó.
El secuestro
Según información proporcionada por la Defensoría del Pueblo, Sergio Vivas, de 40 años. Se dirigía hacia su hogar en la motocicleta DR 150 cuando fue interceptado por un grupo de hombres armados, presuntamente integrantes de un grupo armado ilegal. Los agresores lo obligaron a abandonar su motocicleta y lo trasladaron a un lugar desconocido, manteniéndolo en cautiverio bajo circunstancias aún no esclarecidas.
Este secuestro genera una profunda preocupación entre las comunidades indígenas, ya que Sergio Vivas es un firmante del Acuerdo de Paz de 2016, y su secuestro pone en evidencia los riesgos crecientes que enfrentan los excombatientes, líderes sociales y defensores de derechos humanos en regiones como el Cauca.
En respuesta al secuestro, las autoridades ancestrales y el Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) activaron de inmediato los mecanismos de búsqueda. Se desplegaron las fuerzas de la guardia indígena y las comunidades de los tres resguardos de Toribío, quienes están trabajando conjuntamente para localizar a Sergio Vivas y garantizar su pronta liberación.
Además de las acciones en el terreno, las autoridades también han pedido apoyo de las autoridades nacionales para intensificar la búsqueda en la región y resolver el caso lo antes posible.
Contexto de violencia en el Cauca
El secuestro de Vivas ocurre en un contexto de creciente violencia en el departamento del Cauca. Donde grupos armados ilegales han intensificado sus acciones en los últimos años. Las comunidades indígenas del Cauca, que históricamente han sufrido el impacto del conflicto armado, siguen siendo blanco de estas organizaciones, que buscan controlar las rutas del narcotráfico y otros recursos en la región.
La población han denunciado en múltiples ocasiones la falta de protección para los firmantes de paz y líderes sociales, quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad constante debido a las amenazas de grupos armados ilegales.
Las comunidades indígenas han alzado la voz, exigiendo la liberación inmediata de Sergio Vivas y un mayor compromiso de las autoridades para garantizar la seguridad de los líderes sociales y firmantes de paz en el país. Los pueblos indígenas del Cauca insisten en la necesidad de implementar medidas más eficaces para la protección de sus derechos, especialmente en áreas donde la violencia persiste con fuerza.
Este incidente resalta la persistente crisis de violencia que afecta a las regiones rurales de Colombia, especialmente en los territorios ancestrales de los pueblos indígenas, quienes siguen luchando por la defensa de su autonomía y por la implementación efectiva de los acuerdos de paz.
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