Secuestro de soldados en La Macarena evidencia los desafíos de la paz en el Meta
Los dos militares fueron liberados tras 30 horas de tensión entre Caquetá y Meta, en medio de la presión de las disidencias de las FARC.
Dos soldados profesionales del Ejército Nacional recuperaron su libertad luego de vivir un doble secuestro de soldados en La Macarena, una zona afectada por la presencia de las disidencias de las FARC.
Los uniformados, identificados como Ángel Humberto González Garcés y Édgar Mina Carabalí, fueron entregados a una comisión de la Defensoría del Pueblo tras más de 30 horas de tensión entre los departamentos del Meta y Caquetá.

La liberación se logró gracias a un operativo humanitario coordinado por la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, con apoyo de la MAPP/OEA y autoridades locales. La Defensora del Pueblo, Iris Marín, confirmó que ambos soldados se encuentran en buen estado de salud y ya se reencontraron con sus familias.
La entrega se realizó en el caserío La Punta, donde los militares fueron obligados a vestir de civil antes de ser liberados.
Un operativo humanitario bajo presión
El general Carlos Ernesto Marmolejo Cumbe, comandante de la Fuerza de Tarea Omega, explicó que la operación se desarrolló “gracias a los buenos oficios” de la Defensoría del Pueblo y aclaró que no hubo ningún tipo de canje con los secuestradores.
Este secuestro de soldados en La Macarena ocurrió tras un operativo del CTI de la Fiscalía en la vereda San Juan de Lozada, donde fue detenida una mujer señalada de colaborar con grupos armados. La comunidad, al parecer influenciada por las disidencias, reaccionó reteniendo a los militares como forma de presión.
#ComunicaciónOficial | Los soldados profesionales Ángel González Garcés y Édgar Mina Carabalí, secuestrados el pasado 3 de noviembre en zona rural de La Macarena, #Meta, fueron liberados tras las gestiones adelantadas por la @DefensoriaCol, a quien expresamos nuestro… pic.twitter.com/XYZbXALYVH
— Ejército Nacional de Colombia (@COL_EJERCITO) November 5, 2025
Segunda retención y alerta de seguridad
Aunque los soldados habían sido liberados inicialmente el martes, horas después fueron nuevamente capturados por civiles de la zona, bajo el control de grupos armados vinculados a las disidencias de las FARC.
Según fuentes militares, el hecho fue planificado por comunidades constreñidas por un cabecilla conocido como alias Calarcá.
El Ejército Nacional rechazó de manera enfática el hecho y recordó que ningún miembro de la Fuerza Pública puede ser usado como medio de negociación.
Paz en Meta: un ideal todavía lejano
Este secuestro de soldados en La Macarena deja al descubierto la fragilidad del control estatal en regiones donde el Gobierno mantiene diálogos con estructuras armadas ilegales.
En el sur del Meta operan los frentes 7, 40 y 62 de las disidencias de las FARC, con fuerte influencia sobre las economías ilícitas y las comunidades rurales.
Aunque los soldados fueron liberados, el episodio envía un mensaje contundente: la paz en Meta sigue siendo un desafío, y los habitantes de La Macarena continúan viviendo entre la presencia militar y la presión de los grupos irregulares.
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