Secuestro en Caloto golpea a la institucionalidad del norte del Cauca
Un funcionario de la Defensoría del Pueblo fue raptado en pleno casco urbano
El secuestro en Caloto de Óscar Eduardo Jordán Camacho, abogado de la Defensoría del Pueblo en Santander de Quilichao, ha generado conmoción y zozobra en la región. El hecho ocurrió este lunes 15 de septiembre hacia las 10:00 a. m., cuando hombres armados lo interceptaron en el centro urbano del municipio, lo intimidaron con fusiles y lo obligaron a subir a una camioneta con rumbo desconocido.

Un ataque contra la institucionalidad
Según versiones preliminares, el funcionario fue abordado cuando retiraba su vehículo de un parqueadero. La rápida acción de los captores, en una zona con fuerte presencia de grupos armados ilegales, expone la vulnerabilidad del norte del Cauca y la falta de garantías de seguridad para quienes defienden los derechos humanos.
Jordán Camacho se desempeña como defensor público del programa de víctimas en el circuito de Santander de Quilichao, un cargo clave para el acceso a la justicia de cientos de personas afectadas por el conflicto armado. Su secuestro en Caloto representa un ataque directo contra los mecanismos de protección y la institucionalidad en una región ya golpeada por la violencia.
Rechazamos el secuestro de nuestro Defensor Público del programa de representación de víctimas del circuito de Santander de Quilichao, Óscar Eduardo Jordan Camacho, ocurrido hoy en el municipio de Caloto, Cauca, cuando hombres armados lo retuvieron a las afueras de su casa.
Este…
— Defensoría del Pueblo (@DefensoriaCol) September 15, 2025
Preocupación de la comunidad y la familia
Familiares y allegados del abogado hicieron un llamado urgente a los captores para que se respete su vida y sea liberado sano y salvo. La comunidad de Caloto y organizaciones sociales expresaron su alarma, recordando que el hecho ocurre apenas un día después de la ola de hostigamientos que estremeció a varios municipios del Cauca.
Escalada de violencia en el Cauca
El departamento atraviesa una de las etapas más críticas de los últimos años. Las disidencias de las Farc han intensificado sus ataques con hostigamientos a estaciones de Policía, voladuras de vehículos y atentados con explosivos. Ahora, el secuestro en Caloto de un funcionario público refleja la magnitud del riesgo que enfrentan tanto la población civil como los servidores estatales en medio de la violencia en el Cauca.
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