Mientras el Valle reclama, Cundinamarca celebra: el tren que encendió la polémica nacional
El Tren de Cercanías del Valle del Cauca volvió a ser tema central de debate nacional luego de que el Gobierno anunciara la firma del convenio de cofinanciación del Tren de Zipaquirá (Regiotram del Norte), un proyecto de 15,4 billones de pesos que transformará la movilidad en la Sabana de Bogotá.
La decisión ha despertado inconformidad en el suroccidente del país, donde autoridades y gremios cuestionan la falta de equidad frente al proyecto férreo vallecaucano, considerado clave para la conectividad regional.

Un paso histórico para la movilidad en Cundinamarca
El Gobierno Nacional y la Gobernación de Cundinamarca suscribieron el convenio que garantiza la continuidad del Regiotram del Norte, un sistema 100 % eléctrico y de cero emisiones que recorrerá 49 kilómetros con 17 estaciones entre Bogotá, Chía, Cajicá y Zipaquirá.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, destacó el impacto ambiental y social del proyecto:
“Hoy protegemos la movilidad y el desarrollo económico de la región. Aseguramos el Tren de Zipaquirá y abrimos paso a un corredor férreo que transformará la competitividad de Bogotá y la Sabana”.
Según el Ministerio, el sistema permitirá movilizar más de 187 000 pasajeros diarios y reducirá cerca de 136 000 toneladas de CO₂ al año, convirtiéndose en referente de movilidad sostenible en Colombia.
El Valle del Cauca pide igualdad en la inversión ferroviaria
Mientras Cundinamarca celebra, en el Valle del Cauca crece la molestia. La gobernadora Dilian Francisca Toro calificó al presidente Gustavo Petro como “antivallecaucano”, luego de que su administración rechazara la cofinanciación del Tren de Cercanías del Valle del Cauca, pese a su importancia regional.

El Comité Intergremial y Empresarial del Valle, que reúne 34 gremios y siete cámaras de comercio, advirtió que la negativa afecta a 4,5 millones de habitantes y limita la competitividad del suroccidente. A su vez, la ANDI Valle pidió revisar la decisión para garantizar equidad territorial y desarrollo equilibrado.
Un debate que trasciende fronteras regionales
El contraste entre el Tren de Zipaquirá y el Tren de Cercanías del Valle del Cauca reabre el debate sobre la priorización de recursos públicos. Mientras el centro del país avanza con un tren eléctrico de última generación, el suroccidente continúa esperando que su proyecto reciba el respaldo estatal que merece.
La discusión deja al descubierto la necesidad de políticas de infraestructura más equilibradas, donde la movilidad sostenible y la inversión ferroviaria beneficien por igual a todas las regiones de Colombia.

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