Cada semana un político distinto: la violencia política en Colombia no se puede normalizar
La confirmación de un plan para asesinar al alcalde de Cali, Alejandro Éder, y a la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, volvió a encender las alarmas sobre la violencia política en Colombia. Las intimidaciones, atribuidas a la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, revelan un panorama en el que, según palabras del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, “cada semana es un político diferente quien corre peligro”.
Toda mi solidaridad con el alcalde @alejoeder y con la gobernadora @DilianFrancisca.
Las amenazas se nos están volviendo paisaje. Cada semana es un político diferente quien corre peligro.
Urgente que el Gobierno Nacional refuerce la seguridad de los mandatarios locales en todo…
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) August 24, 2025
Amenazas contra Alejandro Éder y Dilian Francisca Toro
Los informes de inteligencia confirmaron que el bloque urbano Jaime Martínez adelantó seguimientos durante varias semanas para planear amenazas contra Alejandro Éder y Dilian Francisca Toro. Ante este escenario, las autoridades reforzaron sus esquemas de seguridad y desde Bogotá se ordenaron nuevas medidas de vigilancia.
Agradezco a la inteligencia del @COL_EJERCITO y de la @PoliciaColombia que me protegen.
La seguridad de los vallecaucanos es mi prioridad, seguiré firme, trabajando y cumpliendo con mi compromiso por Cali y el Valle.
Seguiré firme en la lucha contra la delincuencia con la… https://t.co/6kh1smoftJ
— Dilian Francisca T. (@DilianFrancisca) August 24, 2025
El alcalde caleño expresó su confianza en la fuerza pública, aunque advirtió sobre la gravedad de la situación. A su vez, la gobernadora del Valle aseguró que no se dejará intimidar y que seguirá trabajando por la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.
Solidaridad política en medio de la violencia
El anuncio generó una ola de reacciones. El alcalde de Medellín, Federico “Fico” Gutiérrez, denunció que él mismo también había sido objetivo de las disidencias y cuestionó al Gobierno Nacional por su trato hacia estos grupos armados. Desde el Congreso, figuras como Juan Fernando Cristo y otros parlamentarios se sumaron al respaldo a los mandatarios amenazados.
Atentado en Cali y Operación Sultana
El señalamiento de Galán se suma a un patrón creciente: la violencia política en Colombia se repite con tal frecuencia que amenaza con volverse paisaje. Apenas el 21 de agosto, la misma estructura Jaime Martínez detonó dos camiones bomba frente a la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez en Cali, en el atentado en Cali 21 de agosto 2025, que dejó seis muertos y 79 heridos.
En respuesta, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ratificó que la Operación Sultana continuará enfocada en tres objetivos: evitar nuevos atentados, desmantelar la estructura Jaime Martínez e impulsar transformaciones sociales y económicas en la región.
Acaban de llegar a Cali 50 hombres de las Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas.
Un grupo élite de nuestras Fuerzas Militares. Vienen para ayudarnos a capturar a los terroristas de la Jaime Martínez, responsables de los recientes ataques contra los caleños. Trabajaremos en… pic.twitter.com/j2odlm9P4P
— Alejandro Eder (@alejoeder) August 25, 2025
No dejar que la violencia se normalice
La Procuraduría General, en cabeza de Gregorio Eljach, rechazó de manera contundente los planes contra los mandatarios y pidió unidad nacional para enfrentar a quienes pretenden “fragmentar el tejido social”.
Con el eco de la frase de Galán, Colombia enfrenta un dilema crítico: impedir que la violencia política en Colombia se normalice como parte del paisaje nacional y garantizar que la vida de sus líderes no se convierta en un riesgo cotidiano.
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