En medio de una creciente controversia que salpica al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, y a su esposa, Beatriz Gómez, la Superintendencia Nacional de Salud se pronunció este lunes para aclarar su papel en la reciente remoción de la agente interventora del Hospital San Rafael de Leticia, Amazonas.
A través de un comunicado oficial, la SuperSalud reafirmó su independencia y autonomía institucional, subrayando que todas sus decisiones se toman conforme a lo dispuesto en la Constitución y la ley.
La presión indebida es dejar a la población indígena y campesina que habita las riveras de los ríos amazónicos sin atención médica
Quienes no firman contrato para que la armada entregue el buque hospital que hizo, son indolentes con el derecho a la salud de poblaciones… https://t.co/1rCiRmWmBe
— Gustavo Petro (@petrogustavo) April 7, 2025
Retiro de la interventora
En particular, explicó que la decisión de retirar a la interventora del hospital la tomaron en cumplimiento de la resolución 2599 de 2016, tras la recomendación del Comité de Medidas Especiales, y con base en un informe que evidenciaba incumplimientos en indicadores técnicos y de gestión durante el proceso de intervención.
El pronunciamiento se da en medio de un escándalo que involucra presuntas presiones ejercidas por Beatriz Gómez, esposa del ministro Jaramillo, sobre funcionarios del Hospital San Rafael.
Según denuncias recientes, Gómez habría intervenido para acelerar la firma de un contrato relacionado con un ambicioso proyecto: un buque hospital destinado a atender a comunidades remotas del Amazonas, el cual cuenta con una asignación presupuestal de 55.000 millones de pesos desde 2023.
Urgente 🇨🇴
Daniel Briceño cargó con todo y pruebas de la corrupción que sucede entre el Ministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo y su esposa Beatriz Eugenia Gómez Consuegra superintendente delegada para prestadores del servicio de salud.
Daniel lo advirtió desde hace 2… pic.twitter.com/Guybxrd5dL
— Luis Aníbal Rincón Arguello. ® 🇨🇴 (@Rincon001A) April 6, 2025
Demoras relevantes
Sin embargo, el desarrollo del proyecto ha estado marcado por retrasos significativos, según denuncias que mencionan errores en documentos, discusiones internas y aumentos en los costos por parte de los armadores del buque.
Frente a este contexto, la Superintendencia fue enfática al señalar que su intervención respondió únicamente a razones técnicas y administrativas, dejando claro que no ha existido injerencia externa ni motivaciones políticas en sus actuaciones.
El caso continúa generando reacciones en el sector salud y la opinión pública, mientras se esperan nuevos desarrollos sobre las posibles implicaciones del ministro Jaramillo y su entorno en esta polémica.
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