En medio de una creciente ola de violencia urbana, Barranquilla enfrenta una de las crisis más alarmantes de su historia reciente: el reclutamiento de menores , instrumentalización y asesinato de niños y adolescentes a manos de estructuras criminales como Los Costeños y Los Pepes.
Un fenómeno que, según cifras de Medicina Legal, mantiene a la ciudad entre los primeros lugares en homicidios de menores en Colombia.
Durante los años 2023 y 2024, se registraron 1.201 homicidios de menores en el país. Solo en 2023, Barranquilla ocupó el segundo lugar con 18 casos; en 2024, subió a 27.
En lo corrido de 2025, hasta abril, la ciudad ya suma 10 muertes de menores, ubicándose en el tercer puesto nacional.
La criminalidad en la capital del Atlántico ha encontrado en la juventud vulnerable su cantera ideal.
Ofertas con las que cautivan a los menores
Jóvenes de barrios populares como Rebolo, La Chinita y La Luz son identificados por cabecillas locales, quienes les ofrecen:
- Armas
- Dinero
- Estupefacientes
- Hasta motos y relaciones sentimentales como parte del “paquete” para ingresar a las filas criminales.
- En algunos casos, las “ofertas” pueden llegar hasta los $2 millones mensuales.
Uno de los casos más estremecedores fue el intento de asesinato contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, el pasado 7 de junio en Bogotá. El atacante fue un menor de 15 años, quien, según la Fiscalía, recibió una oferta de $20 millones por ejecutar el crimen.
El adolescente ya tenía anotaciones por homicidio y hurto. Ahora busca un principio de oportunidad como testigo en la investigación.
Las estructuras criminales no solo captan menores, también los entrenan.
Según las autoridades, los jóvenes reclutados practican disparos, lanzamientos de granadas y hurtos en simulaciones reales, antes de ser enviados a misiones de extorsión, microtráfico y sicariato.
El uso de menores representa para las bandas una ventaja legal: al ser juzgados bajo normativas de responsabilidad penal para adolescentes, muchos recuperan la libertad en poco tiempo.
La situación se ha agravado con la guerra entre Los Costeños y Los Pepes. Solo en enero de 2025, el Atlántico reportó 92 homicidios, la mayoría producto de enfrentamientos entre estos grupos.
Atentos. Precandidato presidencial, @lunadavid , denuncia reclutamiento de menores en Barranquilla y municipios del Atlántico por parte de estructuras criminales. Pide acciones urgentes de @PoliciAtlantico y @PoliciaBquilla . pic.twitter.com/X9lUg3314z
— VÍCTOR LÓPEZ AROCA (@ExtraNoticiasCo) April 24, 2025
Intensifican operativos
En respuesta, la Policía Metropolitana de Barranquilla ha intensificado los operativos. En uno de ellos, capturaron a alias Gordo 40, señalado de participar en al menos 50 asesinatos.
Uno de los episodios más simbólicos de esta violencia ocurrió el pasado 3 de marzo.
Esto cuando hombres armados irrumpieron en el Centro de Reeducación ‘El Oasis’ para liberar a siete menores miembros de Los Costeños, entre ellos alias El Bebé, un joven de 16 años vinculado a por lo menos 11 homicidios.
Tras dos meses de búsqueda, los adolescentes los recapturaron y trasladaron a centros del ICBF en el Quindío y Cali.
Frente a esta crisis, el presidente Gustavo Petro planteó en mayo una posible apertura de diálogos con bandas juveniles en Barranquilla, en medio de los cabildos populares.
Aunque la propuesta fue recibida con escepticismo por analistas y expertos, debido a la falta de coordinación institucional y la confusión sobre la verdadera dimensión del crimen organizado, abrió un debate necesario sobre salidas estructurales a esta problemática.
El drama de los “niños del conflicto” es hoy una herida abierta en Barranquilla.
Mientras no se atiendan las causas profundas, pobreza, falta de oportunidades, ausencia del Estado y tejido familiar roto, el ciclo de violencia y reclutamiento seguirá cobrando vidas que apenas comenzaban a vivir.
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