El respeto por la normatividad, por el espacio público, por el peatón, por la ciudad, se ve cada día más lejano en la capital del Cauca, una ciudad que se caracterizó por ser, en otrora, la ciudad culta de Colombia, hoy no es más que el monumento a la falta de Cultura Ciudadana.

Si bien la organización y el hacer cumplir la normatividad corresponde a las autoridades civiles y de policía, también es una realidad que el respeto a los normas, a las disposiciones y a los demás ciudadanos es una obligación de cada uno de los habitantes de la ciudad.

Es una cuestión de respeto por sí mismos y por los demás, es una cuestión de Cultura Ciudadana.

Y es tal la falta de Cultura Ciudadana de muchos habitantes de la ciudad que llegan a verse casos como el que grabó un ciudadano para denunciar la ocupación del espacio público que vienen ejerciendo personas de los talleres de repuestos ubicados sobre la carrera 8 y calle 1.

Sin ninguna consideración por el peatón o por el respeto a los demás, un vehículo recibe atención mecánica sobre el andén, tapando la vía peatonal, la cebra y la rampa para personas con discapacidad.

Este es solo parte del problema que se está generando, en este sector de la ciudad, los comerciantes del sector creen que pueden hacer lo que quieran, incluso tomarse las vías del peatón y de la discapacidad.