Combates en Cumbal revelan escalada armada en el sur de Nariño
La región fronteriza vuelve a quedar en el centro del conflicto luego de que nuevos combates en Cumbal evidenciaran el aumento de las capacidades ofensivas del GAO Comuneros del Sur. Las tropas de la Brigada 23 del Ejército Nacional sostuvieron fuertes enfrentamientos en la vereda Tiuquer, en el marco de una operación binacional en Nariño que buscaba frenar el avance de estas estructuras ilegales sobre el corredor sur.

Una operación binacional que refuerza la seguridad en la frontera
De acuerdo con información oficial, los enfrentamientos ocurrieron durante una acción coordinada entre el Ejército Nacional y fuerzas de un país vecino. Esta cooperación responde a los riesgos crecientes que genera el conflicto en Nariño, donde los grupos armados han usado históricamente la frontera para movilizar hombres, armas y recursos sin ser detectados.
Cumbal se ha consolidado como un punto estratégico dentro del mapa delictivo, pues conecta rutas de movilidad ilegal que facilitan el abastecimiento del GAO Comuneros del Sur. La intensificación de los combates en Cumbal confirma que estas estructuras buscan ampliar su presencia territorial, presionando comunidades indígenas y campesinas.

Heridos atendidos bajo estándares del DIH
Durante la operación, un integrante del GAO murió y otros cuatro resultaron heridos. Según el Ejército, los enfermeros de combate brindaron primeros auxilios en estricto cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario, una obligación que cobra especial relevancia en un departamento donde las denuncias por vulneraciones han aumentado en los últimos meses.
Material de guerra que evidencia el crecimiento del GAO
El resultado operativo dejó al descubierto la fuerza bélica de la estructura. Las tropas incautaron seis fusiles, un mortero, 1.158 cartuchos de distintos calibres, proveedores, 15 granadas hechizas, material de guerra y un dron con capacidad para transportar carga explosiva. Para las autoridades, este hallazgo demuestra que las operaciones militares en Nariño enfrentan ahora tecnologías que elevan el riesgo para la población civil y la Fuerza Pública.
El uso de drones con fines ofensivos evidencia un salto táctico que preocupa a los organismos de seguridad, pues amplía el alcance del GAO y obliga a reforzar los controles sobre pasos fronterizos.

Un mensaje sobre la situación en Nariño
Los recientes combates en Cumbal reafirman la necesidad de fortalecer la seguridad en la frontera, donde persisten presiones de grupos armados dedicados al control territorial, la extorsión y el tráfico ilegal. Las comunidades de la zona han expresado temor ante la escalada violenta y piden operaciones sostenidas que eviten que la estructura continúe expandiéndose.
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