Inpec se blinda tras ola de atentados contra sus funcionarios
La violencia contra el Inpec ha alcanzado niveles alarmantes. En menos de una semana, dos dragoneantes fueron asesinados en el Valle del Cauca y otro resultó gravemente herido, lo que llevó al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario a adoptar medidas extraordinarias de seguridad penitenciaria en todo el país. Entre las disposiciones están la suspensión de traslados, remisiones y visitas, así como la implementación de turnos 24×48 y un alistamiento de segundo grado en los centros de reclusión.
Un gremio golpeado por la violencia
El primer ataque contra funcionarios del Inpec ocurrió el 3 de octubre en Palmira, donde fue asesinado el dragoneante Manuel Antonio Becerra, con más de 13 años de servicio. Días después, Jimmy Franklin Flórez, adscrito al centro penitenciario Villa Hermosa de Cali, fue atacado a tiros dentro de su vehículo cuando se desplazaba hacia su residencia.
Según la entidad, en la última semana se han registrado cinco atentados contra el Inpec, con saldo de tres fallecidos y cuatro heridos, mientras que en los últimos tres años 36 guardianes han perdido la vida en todo el país.

Inpec activa plan de contingencia nacional
Ante la gravedad de los hechos, el Inpec decretó un alistamiento de segundo grado, que implica mayor disponibilidad del personal y vigilancia reforzada en los establecimientos. También suspendió las visitas, traslados y remisiones en Bogotá, Valle del Cauca y Cauca, salvo las de carácter médico vital.
El comunicado oficial emitido el 7 de octubre confirma que se solicitó apoyo de la Policía Nacional y del Ejército para custodiar los horarios de ingreso, salida y desplazamiento de los funcionarios, especialmente en zonas de alto riesgo.
Turnos 24×48: menos movilidad, más seguridad
La medida más destacada es la adopción de turnos 24×48, es decir, 24 horas continuas de trabajo seguidas de 48 de descanso. El propósito es reducir la exposición de los funcionarios del Inpec a riesgos durante sus desplazamientos y fortalecer la capacidad operativa en los establecimientos penitenciarios.
No obstante, el Inpec reconoció que no cuenta con infraestructura suficiente para alojar a todo su personal en los Establecimientos de Reclusión del Orden Nacional (Eron), por lo que la estrategia será evaluada constantemente.
Custodia reforzada y vigilancia interinstitucional
Las autoridades trabajan de forma articulada para prevenir nuevos atentados contra el Inpec. Mientras tanto, las diligencias judiciales se realizarán de forma virtual con el fin de minimizar el movimiento de internos y custodios.
Además, se adelantan asambleas informativas en los Eron para socializar derechos laborales y condiciones de seguridad, en medio de un clima de preocupación generalizada entre los guardianes.
Llamado urgente al Estado
Los sindicatos del Inpec y familiares de las víctimas exigen al Gobierno Nacional una respuesta contundente ante la ola de violencia carcelaria.
“Los guardianes no pueden seguir siendo blanco de bandas criminales sin que exista una estrategia integral que los proteja”, advirtió un vocero sindical.
Las medidas adoptadas representan un intento de blindar la institución y proteger a quienes día a día enfrentan uno de los entornos laborales más peligrosos del país.
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