Durante el pasado fin de semana, la Policía Nacional de Colombia desmanteló tres importantes redes de narcotráfico, logrando confiscar más de 2.9 toneladas de cocaína en diferentes regiones del país.
Estos golpes representan un duro golpe a las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas, destacando la cooperación internacional y la labor coordinada entre diversas entidades.
El puerto de Cartagena: la primera escena del golpe
En el puerto marítimo de Cartagena, las autoridades interceptaron un cargamento de cocaína oculto entre sacos de cacao destinados a Bélgica. Gracias a la alerta generada por analistas del Centro de Selección de Objetivos, se realizó una minuciosa inspección que condujo al descubrimiento de 2000 paquetes rectangulares.
Además, esta operación evitó la circulación de aproximadamente 205 millones de dosis de cocaína, representando un golpe significativo a las finanzas del narcotráfico.
Cooperación internacional en acción: el segundo golpe
Así mismo, en una acción coordinada con la DEA y autoridades panameñas, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN) lideró un operativo que culminó con la incautación de 560 kilos de cocaína en la provincia de Colón, Panamá.
La colaboración entre investigadores colombianos y panameños permitió interceptar una embarcación que zarpó desde el Golfo de Urabá, resultando en la captura de dos ciudadanos colombianos y la confiscación de la droga.
Operación Cauca: el tercer y contundente golpe
En el marco de la ‘operación Cauca’, la Dirección de Antinarcóticos logró incautar 400 kilos de cocaína en el departamento del Valle del Cauca.
La droga, camuflada en un cargamento de melaza destinado a la ciudad de Montería, fue descubierta gracias a acciones previas de inteligencia. La captura de un individuo y la confiscación de un vehículo tipo tractocamión evidencian el éxito de esta operación en desarticular una red de narcotráfico.
