El proceso de paz entre el Gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se encuentra en una encrucijada crítica debido a los diálogos regionales que se están llevando a cabo en el departamento de Nariño. A pesar del respaldo gubernamental a esta iniciativa, la participación de un frente guerrillero, conocido como Comuneros del Sur, ha desencadenado tensiones internas en el ELN.
Acusaciones de violaciones de políticas
Las tensiones se intensificaron cuando la delegación de diálogos del ELN acusó al líder del frente Comuneros del Sur, Gabriel Yépez Mejía, de violar la política del grupo al mantener supuestos vínculos con el narcotráfico y colaborar con sectores de la inteligencia estatal. Estas acusaciones han provocado una disputa interna en el ELN y han obstaculizado los esfuerzos por avanzar en los diálogos de paz.
Negociaciones en Caracas no logran resolver la crisis
A pesar de los esfuerzos por encontrar un proceso de paz, las delegaciones del Gobierno y el ELN llevan ocho días reunidas en Caracas, Venezuela, sin avances importantes. Mientras tanto, la guerrilla insiste que la solución para superar la crisis, es finalizar los diálogos regionales en Nariño y que el Gobierno abandone su política de “Paz Total”, que, según el ELN, va en contra de los acuerdos establecidos en la mesa de negociaciones.
Llamado a retomar acuerdos de la mesa de diálogo
Ante esta situación, la delegación del ELN insta al Gobierno a renunciar a su política pacificadora y a retomar el cumplimiento de los acuerdos establecidos en la mesa de diálogo. Sin embargo, la incertidumbre persiste y el futuro de las negociaciones entre el Gobierno y el ELN permanece en la balanza mientras ambas partes buscan una solución.
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