Golpe al GAO en Nariño frena el reclutamiento de jóvenes en zonas rurales
Una operación simultánea en Chía, Cali y Pasto permitió a la Policía Nacional y a la Fiscalía General asestar un duro golpe contra las Autodefensas Unidas de Nariño, una estructura criminal que venía fortaleciendo su capacidad armada mediante el reclutamiento de jóvenes rurales. El resultado dejó tres capturados y una imputación, afectando directamente la operación del GAO en Nariño y su control en áreas campesinas vulnerables.
Una estructura basada en el reclutamiento de jóvenes rurales
Según las investigaciones, el reclutamiento de jóvenes era el mecanismo central para ampliar las filas de este grupo armado. Bajo presiones, manipulación ideológica y ofertas económicas, los jóvenes de zonas rurales eran persuadidos para integrarse y asumir funciones de vigilancia, apoyo logístico e incluso participación en actividades criminales.
Este método profundizó el riesgo para comunidades campesinas, que veían a sus adolescentes expuestos a dinámicas violentas y sometidos a redes ilegales en territorios históricamente afectados por la presencia de grupos armados.
Capturas en tres ciudades y afectación a mandos criminales
Durante la operación fueron capturados alias “Jhon MT” o “Chacal”, investigado por un homicidio colectivo en Linares; “Paisa” o “Saller”, señalado por homicidios selectivos, secuestros y extorsiones en La Llanada y Sotomayor; y alias “Julito”, presunto responsable de extorsiones y asesinatos selectivos en municipios como Linares y Sotomayor.
De igual manera, fue imputado alias “Ferrer”, presunto comandante de un grupo armado de 10 hombres que sostenía confrontaciones con otra organización criminal en zonas rurales de Sotomayor. En los procedimientos se incautaron equipos celulares utilizados para coordinar actividades ilegales y planear acciones violentas.
Tres años de violencia, control territorial y economías ilegales
Las autoridades señalaron que los capturados estarían involucrados desde hace al menos tres años en delitos como homicidios selectivos, secuestros, extorsiones, cobro de gramaje, desplazamientos forzados, control territorial y actividades relacionadas con el narcotráfico.
Su influencia criminal se extendía por Puerres, Córdoba, La Llanada, Sotomayor, Samaniego y Linares, donde también imponían medidas de intimidación como el sacrificio ilegal de ganado perteneciente a familias campesinas, práctica utilizada para abastecerse y generar pérdidas económicas.
Un golpe que frena el reclutamiento de jóvenes y debilita al GAO
Las autoridades resaltaron que este resultado representa una afectación directa a la capacidad del GAO en Nariño, debilitando su expansión, su dominio en territorios rurales y su estrategia de reclutamiento de jóvenes, uno de los mecanismos más dañinos para las comunidades.
La Policía Nacional reiteró que continuará adelantando acciones articuladas para proteger a los jóvenes rurales y evitar que sean captados por estructuras criminales que aprovechan su vulnerabilidad social y económica.
Le puede interesar:
